| Después
de capacitar en la prevención del VIH a cuatrocientos cincuenta
reos del penal de Sensuntepeque, en Cabañas, la Asociación
Entre Amigos continúa ahora con el penal de Apanteos, en Santa
Ana. Las capacitaciones las realizan con el apoyo financiero del Proyecto
del Fondo Global y el apoyo técnico de GTZ.
Los voluntarios llegan cargando los pizarrones y todo el material
que utilizarán para implementar el Recorrido Participativo,
metodología que utilizan para hablar de las formas de transmisión
y prevención del VIH. Ya lo han hecho en otras ocasiones,
por lo que no se les ve ansiosos ni temerosos.
Después de pasar los controles respectivos son guiados por
un guardia de la penitenciaría hacia el amplio salón
de talleres, lugar a donde llegará el nuevo grupo de reos
a capacitar. Las pizarras son armadas y colocadas en diferentes
puntos. Unos esperan sentados en las gradas y otros de pie.
En unos minutos entran los cincuenta reos. Entran formados y apenas
escoltados por dos guardias. “Buenos días, por favor acomódense
en las gradas que les vamos a dar unas indicaciones”, pide uno de
los voluntarios a los primeros de grupo que entran. En los reos
hay miradas de curiosidad, de alegría porque esto significa
un momento fuera de la zona donde están recluidos, y por
supuesto, hay algunas miradas inquisidoras.
Antes del ingreso de los internos, uno de los voluntarios de Entre
Amigos había asegurado que “ellos se ven interesados en la
temática del SIDA, y hasta el momento nos han tratado con
respeto”. Y así fue, los cincuenta participantes se enumeraron,
formaron grupos e iniciaron el Recorrido Participativo sin mayor
resistencia. Los dos guardias que los acompañaban a su llegada
observan a lo lejos.
Entre Amigos emprendió este trabajo en las penitenciarías
del país luego la invitación recibida de GTZ para
la implementación del Recorrido Participativo. “Así
fue como incorporamos a siete jóvenes voluntarios de la institución
que tenían potencialidad para implementar la metodología
que se utiliza”, explicó otro de los miembros de Entre Amigos.
El objetivo de la implementación de este proyecto es alcanzar
a población altamente vulnerable, entre la que se encuentran
los privados de libertad. Con el trabajo de Entre Amigos se logró
capacitar a los 450 reos del centro penal de Sensuntepeque, ubicado
en el departamento de Cabañas. En el de Apanteos se espera
poder llegar a los 2 mil ochocientos setenta y cinco reos. “Por
el momento llevamos capacitados a 500 personas en Apanteos” afirmó
William Hernández, director ejecutivo de la Asociación.
Una vez que los cinco grupos conformados han finalizado el Recorrido,
donde han tenido la oportunidad de plantear dudas respecto al VIH,
los reos se acomodan nuevamente el los graderíos, donde se
escuchan rizas y algunas bromas antes que de que un facilitador
pida silencio para hacer unas preguntas.
Los reos se ponen nerviosos, sonríen con más fuerza
cuando se les explica que al que responda correctamente se le entregarán
tres preservativos como regalo. Todos levantan el brazo pidiendo
la oportunidad de responder. “No, así no se puede, tiene
que ser un a la vez”, pide el capacitador y los reos atienden. “Esto
es parte de lo novedoso acá, porque en este centro penitenciario
la dirección permite el uso y reparto del condón,
a diferencia del penal de Sensuntepeque”, explicó William
Hernández, director de Entre Amigos.
La jornada finaliza y los reos se forman nuevamente. “Gracias brother,
estuvo buena la onda” dice alguno mientras abandona el salón.
“Para mi ha sido de mucha ayuda porque me han aclarado algunas dudas
que tenía. Por ejemplo, no sabía que el SIDA no se
pasa si ocupo la rasuradora de otra persona”, respondió David,
uno de los reos participantes que tuvo tiempo de responder una pregunta
más antes de regresar al sector donde permanece recluido.
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