La OIT afirma en su
informe que el sida constituye "un problema en el lugar de
trabajo y debería tratarse como cualquier enfermedad profesional
grave", por lo que exhorta a terminar con la discriminación
a los infectados en ese ámbito. "El rechazo de las personas
que viven con sida entorpece gravemente el empeño de prevenir
la epidemia", se indica al respecto, y se sostiene que "no
se debería exigir la presentación de diagnósticos
de HIV a los solicitantes de un puesto de trabajo, ni a quienes
ejercen un empleo". "Los programas de información
y educación en el lugar de trabajo son indispensables para
combatir la propagación de la epidemia y fomentar una mayor
tolerancia para con los trabajadores que tienen el HIV", afirma
la organización.
En la Argentina
El trabajo establece que "la epidemia se manifiesta de muchos
modos en el mundo del trabajo: dislocación de la producción,
discriminación en el empleo, acentuación de desigualdades
entre los hombres y las mujeres y propagación del trabajo
infantil". La OIT afirma en su informe que el sida constituye
"un problema en el lugar de trabajo y debería tratarse
como cualquier enfermedad profesional grave", por lo que exhorta
a terminar con la discriminación a los infectados en ese
ámbito. "El rechazo de las personas que viven con sida
entorpece gravemente el empeño de prevenir la epidemia",
se indica al respecto, y se sostiene que "no se debería
exigir la presentación de diagnósticos de HIV a los
solicitantes de un puesto de trabajo, ni a quienes ejercen un empleo".
"Los programas de información y educación en
el lugar de trabajo son indispensables para combatir la propagación
de la epidemia y fomentar una mayor tolerancia para con los trabajadores
que tienen el HIV", afirma la organización.
Factores que aumentan riesgos
El repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT sobre
el sida y el mundo del trabajo incluye una nómina de los
factores que aumentan el riesgo de infección para ciertas
categorías de trabajadores, entre los que se menciona a las
tareas que exigen movilidad, en particular la obligación
de viajar constantemente y de vivir lejos del cónyuge o de
la pareja; el hecho de trabajar en lugares aislados con una vida
social escasa y pocos servicios médicos o sanitarios, y el
trabajo y la convivencia entre hombres exclusivamente. También
se integra a los trabajos en el que predominan los hombres, siendo
las mujeres una pequeña minoría, y el que implica
riesgos profesionales como contactos con sangre humana, productos
sanguíneos y otros líquidos corporales, heridas provocadas
por objetos punzantes y el contacto con sangre infectada cuando
no se aplican las precauciones universales o el material es inadecuado |