Reducción de daños asociados al uso de drogas*


Temario:

1. Distintas corrientes.
2. Políticas de control del SIDA y las drogas en Argentina.
3. Efectos que producen las drogas.
4. Drogas.
a) Cocaína
b) Pasta base
c) Marihuana
d) Anfetaminas
e) Alcohol
f) LSD
g) Extasis
h) Disolventes
i) Heroína
j) Ketamina
k) Poppers
l) Tabaco
m) Tranquilizantes
5. Recomendaciones para Udis.
6. Bibliografía.
7. ONGs.

 

Reducción de daños

La pandemia del SIDA y su vinculación con el uso de drogas han actualizado y resignificado distintas posiciones que existen desde antigua data. Tales posturas se expresan por un lado, en una política cuya prioridad es la disminución del uso de drogas y, por otro lado, la prioridad se centra en la disminución de las consecuencias negativas de dicho uso. Se estructuran así dos corrientes: la abstencionista y la de reducción del daño.

Corriente abstencionista:

El discurso preventivo del SIDA se orienta hacia la abstención de aquellas conductas consideradas de riesgo. Así, para la transmisión sexual, las recomendaciones oscilan entre la castidad y la pareja estable monogámica, y para la transmisión sanguínea ligada a los usuarios de drogas inyectables (UDIs) el mensaje es la suspensión de consumo.
Esta corriente se enraíza en forma directa con la reacción antiliberal del siglo pasado y con el prohibicionismo.

La Reducción del daño:

También llamada reducción de los riesgos o minimización de los daños, aquí el discurso preventivo se centra en recomendar el uso del preservativo y el empleo exclusivamente personal (no compartido) de los equipos de inyección.

La reducción del riesgo es una política social relativamente nueva con respecto a las drogas, aunque existieron antecedentes: En 1935, el Dr. Kolb, criticaba la legislación vigente y sostenía que “a nivel orgánico, para el adicto a opiáceos el mantenimiento en el vicio resulta incomparablemente inferior en lesividad al hecho de atravesar síndromes abstinenciales”.

La reducción del daño se orienta a disminuir la morbilidad y mortalidad, prevenir enfermedades transmisibles, favorecer la accesibilidad a los servicios asistenciales y mejorar la calidad de vida de los usuarios de drogas. No pretende la abstinencia del consumo de drogas, sino que trata de reducir las consecuencias que éstas provocan, admitiendo la dificultad que muchas personas presentan para suspender el consumo. No procuran reemplazar los servicios dirigidos a la abstinencia sino que son un complemento indispensable.

La reducción del daño involucra una amplia variedad de intervenciones. Puede incluir el cambio de las sanciones legales asociadas al uso de drogas, puede mejorar la accesibilidad de los usuarios de drogas a los servicios de tratamiento, puede tender a cambios en la conducta de los usuarios de drogas a través de la educación, puede también dirigirse a modificar la percepción social acerca de las drogas y de los usuarios de las mismas.

Aunque en la mayoría de los países los programas de reducción de daños se han desarrollado prioritariamente en torno al consumo de drogas inyectables, su campo de acción es más amplio y su metodología es aplicable a cualquier tipo de usuarios de droga y a diversos tipos de daños.

La evaluación de los Programas de Reducción de Daños indica que no han producido los efectos negativos que algunos presagiaban. La bibliografía internacional concluye que los programas de intercambio de jeringas reducen la transmisión del VIH, sin promover un aumento en el consumo de drogas. Tampoco aumentan el número de jeringas abandonadas en la vía pública.

Los Programas de Reducción de Daños constituyen una alternativa eficaz para prevenir la infección y transmisión del VIH, así como del Virus de la Hepatitis B y C, además de ser en sí mismos un modelo de acercamiento y tratamiento de los problemas ocasionados por el uso de drogas.

Supuestos:

  • A los consumidores de drogas se los describe como personas que descuidan y desentienden su salud. Sin embargo esta población tiene una gran preocupación acerca de su potencial exposición al VIH, así como una actitud de cooperación en la recolección de información que les ayude a evitar la infección.
  • Existe un prejuicio que supone la continuidad de la práctica de compartir agujas y jeringas para el consumo de drogas, aún si se le facilita el acceso a ellas y su distribución. Luego de numerosas investigaciones, donde por ejemplo las jeringas eran de venta libre en las farmacias francesas, el 95% de los entrevistados manifiestan no compartirlas. El incriminar la posesión de jeringas y su escasa circulación en el mercado contribuyen a fomentar las prácticas de compartirlas.
  • La creencia que sostiene que los programas de reducción del daño estimulan el consumo de drogas al actuar como una suerte de justificación de dicho consumo. No hay evidencias que los programas de sustitución alejen a los consumidores de los programas de recuperación (supresión del consumo). En lugar de alejarlos, las medidas de reducción del daño se constituyeron en efectivos instrumentos de motivación para el ingreso al tratamiento.

Políticas de control del SIDA y las drogas en Argentina:

El marco jurídico vigente en materia de estupefacientes en Argentina (ley 23.737) penaliza su tenencia aún en el caso del consumo personal. Dicha ley prevé la pena privativa de la libertad así como medidas de seguridad educativas y curativas. Quien fuera detenido por tenencia de drogas, aunque éstas fueran para propio consumo, deberá optar entre la cárcel o el tratamiento.
Esto opera como un obstáculo para el acceso espontáneo de la población afectada a los servicios sanitarios, ya que temen ser identificados.

Al tratarse de una población en su mayoría no nucleada socialmente (desvinculada de ámbitos escolares, laborales, deportivos, etc.) su vía preferencial e información son los medios masivos de comunicación. Estos medios centran el contenido del mensaje respecto de los abusadores de drogas en el abandono del consumo, y es necesario complementar este mensaje con medidas concretas de reducción del riesgo de infección.

En la Argentina una de las principales barreras para ayudar a los usuarios de drogas a cambiar sus conductas es el comportamiento de muchos políticos, profesionales de la salud, miembros del poder judicial y legisladores.

La Constitución Argentina reconoce en forma expresa el derecho a la salud, a partir de la incorporación del Pacto Internacional de Derechos, Económicos, Sociales y Culturales, con la reforma de 1994. La política de reducción de años se sustenta en esta norma constitucional. Por otra parte, en nuestro país la Resolución 351/2000 de la SEDRONAR recomienda al Ministerio de Salud de la Nación la adopción de programas o medidas en esta perspectiva.

Drogas:

Las drogas son sustancias naturales o artificiales que, introducidas en nuestro cuerpo por diferentes medios, producen alteraciones físicas y/o psíquicas en el sistema nervioso y/o en la percepción de la realidad.

Consumidor de drogas:

Esporádico: aquella persona que la consume de forma ocasional.
Habitual: aquella persona que la consume de una forma frecuente.
Abusivo: aquella persona que la consume de forma no adecuada, agrediendo a la salud o conllevando niveles de dependencia.

Tolerancia:

Proceso en el cual una persona consumidora habitual y/o abusiva de drogas se va a acostumbrando a sus consumos, llegando a un momento en que precisa aumentar la dosis para conseguir los mismos efectos.

Dependencia:

Situación en la que una persona, tras haber desarrollado un consumo no adecuado de drogas, llega a no controlar el consumo de las mismas, con consecuencias de nerviosismo, ansiedad, depresión. Cuando deja de consumirlas surge el fenómeno llamado síndrome de abstinencia. La dependencia de una droga puede ser psíquica, física y/o funcional.

Efectos que producen las drogas:

En general producen tres efectos distintos en el Sistema Nervioso:

1. Los estimulantes aceleran el organismo.
Las drogas con efectos estimulantes provocan una euforia inicial (por ejemplo el tabaco causa una especie de mareo al comenzar a fumar el primer cigarrillo del día, el primer efecto del alcohol que ocurre unos 20 minutos después del primer trago). Este efecto inicial produce un repentino estallido de energía dentro tuyo, todo se acelera, sentís vértigo y mareo.
La euforia del éxtasis y las anfetaminas pueden generar gran actividad: ganas de trabajar, de bailar sin parar.

2. Los depresores hacen que funciones más lentamente e inducen a una sensación de adormecimiento pasivo.
Retardan el Sistema Nervioso Central. Esto puede producir una sensación de bienestar, relajación y pérdida de inhibiciones.

3. Los alucinógenos (drogas psicodélicas) alteran la forma de percibir el mundo exterior.
Tardan aproximadamente una hora en hacer efecto y alteran la forma de percibir el mundo. Estas alteraciones pueden ser placenteras o no, dependiendo de muchos factores que no podemos controlar.

No todas las drogas corresponden a exactamente a una categoría determinada.

Información para usuarios de distintas drogas:

Lo mejor es no consumir ningún tipo de drogas, pero si no querés o no podés dejarla intenta que ese daño sea menor.


a) Cocaína: es un estimulante de acción rápida, intensa y de corta duración. Tiene un elevado potencial de dependencia psíquica y, también en menor gado, puede generar dependencia física.

Efectos: provoca una sensación de euforia y bienestar, el estrés y la ansiedad desaparecen, incrementa el nivel de energía, todo lo que se dice parece acertado, se pierden las inhibiciones. El costo de la euforia instantánea es un abatimiento repentino y profundo. Muchos se ven tentados a combatirla tomando más cocaína, y esto provoca otro efecto inicial, pero el bajón siguiente es mucho más profundo. No podrás conciliar el sueño y es posible que te sientas deprimido e incluso paranoico. Luego de dormir es probable que sigas cansado e irritable. Te puedes sentir amenazado y con pánico.

Consejos: La cocaína se disuelve totalmente en agua, lo que no se disuelve no es cocaína y te puede hacer mucho daño. Si es mala conviene que no la consumas, si la vas a consumir igual usa un filtro. Cuando se consume cocaína te sentís desconfiado, perseguido y algo paranoico. Es mejor estar en un lugar tranquilo y donde te sientas seguro/a. Si tomás cocaína preparate para el bajón, el alcohol no lo va a evitar, además el alcohol y la cocaína juntos hacen más daños. Usar seguido cocaína te saca las ganas de comer. Alimentate, la pérdida de peso puede poner en riesgo tu salud. Como se vende adulterada, probá un poco y fijate qué te provoca. Picala bien y hace rayas finitas para romper las piedras que puedan tener. Para lastimar menos la nariz (hemorragias y congestión), alterná las fosas nasales y si vienen piedras, evitalas. Aspira un poco de agua tibia para limpiar los restos que pueden quedar pegados. No compartir el canuto, puede transmitir VIH y hepatitis B y C.

b) Pasta base: La pasta base de cocaína (PBC) es la cocaína no tratada, que se extrae de las hojas del arbusto de la coca —crece principalmente en Bolivia, Colombia y Perú— a través de un proceso de maceración y mezcla con solventes como parafina, bencina y ácido sulfúrico. Como existen cerca de 250 variedades de coca, las características de la PBC varían, según la cantidad de alcaloide que contengan las hojas utilizadas.

Efectos: En la etapa de euforia: disminución de inhibiciones, sensación de placer, éxtasis, disminución del hambre, del sueño. Fatiga. Aumento de la presión sanguínea, de la temperatura corporal y del ritmo respiratorio. Luego viene sensación de angustia, depresión, tristeza, indiferencia sexual, apatía. La persona comenzará a consumir ininterrumpidamente cuando aún tiene dosis en su sangre, para evitar estos efectos. Comienza una etapa de psicosis y alucinaciones. También puede producir: pérdida de peso, palidez, taquicardia, insomnio, náuseas, vómitos, sequedad en la boca, hipertensión, dolor de cabeza, mareos. Es una sustancia muy adictiva porque el bienestar que provoca es muy breve, lo que se acompaña inmediatamente con una sensación de angustia, y evitarla es el motivo para seguir consumiendo.

Consejos: No compartas las pipas ni las latas donde fumas, los labios lastimados pueden ser una vía de transmisión de VIH, la hepatitis B y C y de tuberculosis. Cubrí la punta con bandas de goma, pedazos de cinta o papel, es menos probable que te lastimes los labios. Deja enfriar tu pipa después de usarla antes de fumar otra vez. Enjuagate la boca después de haber fumado, así evitarás lastimaduras. Usar seguido pasta base te saca las ganas de comer. Alimentate, la pérdida de peso puede poner en riesgo tu salud. Usá preservativo en todas las relaciones sexuales. Si tenés sexo oral protegete. La boca lastimada aumenta el riesgo de transmisión de VIH y hepatitis. Muchas personas que fuman pasta base tienen problemas respiratorios. La vitamina C ayuda a curar las heridas y a prevenir resfríos y problemas pulmonares. Toma jugo de naranja o cualquier otro cítrico. Si tenés problema para respirar o toses con sangre, trata de parar. Tendrías que consultar a tu medico.

c) Marihuana: proviene de una planta denominada Cannabis sativa.
Efectos: Relaja, calma y algunas de las variedades más nuevas también producen alucinaciones. Dependen de la personalidad y estado de ánimo de la persona, de la frecuencia de su consumo, del tiempo transcurrido desde la última dosis y de la reacción del organismo. Puede provocar: sensación de relajación, felicidad, tener ganas de conversar, perder inhibiciones, todo resulta gracioso, tener ganas de comer mucho, agudizar los sentidos y algunos experimentan alucinaciones. Con el uso repetido estas experiencias van desapareciendo y quienes consumen habitualmente lo hacen para relajarse y ser más sociables, sin producir cambios de ánimo. Por lo general la droga potencia el estado de ánimo del consumidor.

Consejos: Tu capacidad de pensar se verá afectada y sufrirás falta de coordinación. Puede causarte deshidratación y resecarte la boca, los labios y la lengua, esto se agrava si bebes alcohol. Mezclar marihuana con éxtasis en peligroso, puede causarte una grave deshidratación. Los efectos de la marihuana con otras drogas incluyen alucinaciones, parálisis, ataques cardiacos y pérdida del conocimiento. La marihuana no provoca dependencia física, el cuerpo no lo necesita de manera imperiosa (como si ocurre con la heroína o con el alcohol), sin embargo puede provocarte dependencia funcional, terminas convenciéndote que no puedes hacer determinadas cosas a menos que fumes marihuana. Quienes la consumen de manera excesiva pueden padecer síntomas de abstinencia psicológicos, se vuelven ansioso/as y paranoicos/as, y tienen dificultades para conciliar el sueño

d) Anfetaminas: es una droga sintética, es un poderoso estimulante que afecta al Sistema Nervioso Central, quienes la consumen se sienten más alertas y energéticos.
La anfetamina actúa como la adrenalina: eleva la tensión arterial, hace latir con fuerza el corazón y aumenta la temperatura corporal.
Produce una adicción psicológica y funcional. Sus consumidores no se vuelven dependientes de inmediato, pero si la consumen de manera habitual llegan a una etapa en la cual la necesitan para “funcionar” en determinados ambientes y situaciones.
Se puede consumir por ingestión, inhalación, e inyección, siendo esta última la más peligrosa por correr el riesgo de padecer una sobredosis ya que nunca se puede saber la potencia de la dosis.

Efectos: sensación de euforia, energético, alerta y seguro de sí mismo. Todo parece acelerarse y ser urgente. Quienes consumen creen poder hacer cosas que están fuera de su capacidad. Se corre el riesgo de acaloramiento que puede ser muy peligroso, sobre todo si se consume con alcohol o éxtasis, corriendo altos riesgo de sufrir un ataque cardiaco.

Consejos: Quedate acompañada/o, al estar con amigos/as es probable que tengas mejor estado de ánimo. Reponer los líquidos eliminados. Beber sorbo a sorbo un vaso de líquido cada media hora (no beber demasiada agua de golpe). Lo más conveniente es tomar refrescos energéticos para deportistas. No bebas alcohol. Refrescate con frecuencia. Salí a tomar aire fresco, rociate la cara con agua, no uses gorros ni sombreros.

e) Alcohol: Es una droga depresora, aunque produce cierta exaltación inicial. Retarda las reacciones (afectando la coordinación) y el funcionamiento del cerebro (afectando la capacidad de pensamiento). Produce una ilusión de estimulación porque deprime selectivamente los centros del cerebro que controlan las inhibiciones. Así se eliminan las inhibiciones y pueden originarse conductas descontroladas.

Efectos: En general la progresión emocional de la persona puede ser:

1. Eliminación de preocupaciones o tensiones
2. Alegría
3. Pérdida de las inhibiciones
4. Depresión emocional
5. Irritación o agresión
6. Descoordinación o confusión
7. Angustia y llanto
8. Adormecimiento
9. Pérdida del conocimiento.

Los efectos pueden ser comportamientos agresivos, pérdida de coordinación, visión doble, arrastrar las palabras al hablar, el estar deprimido agudiza la depresión, en los hombres puede alterar la potencia sexual, retarda los reflejos, pérdida temporal de la memoria, desmayos, pérdida de conocimiento.

f) LSD: es un ácido, llamado también tripa, pepas, secantes, sellos, puntos.
En su forma pura el ácido consiste en cristales transparentes, pero habitualmente se encuentra impregnado en pequeños cuadrados de papel secante.

Efectos: es una droga semi-sintética, con efectos alucinógenos psicodélicos. Es una droga que altera la mente, afecta al cerebro provocando alucinaciones que modifican la forma de percibir el mundo e intensifican las imágenes. Por ejemplo la intensidad de la luz fluctúa, los sonidos altos pasan a ser bajos y viceversa, los colores son más vívidos, las texturas se perciben de manera diferente, las imágenes cambian de forma, hay alucinaciones y se ven cosas irreales, a veces son agradables, a veces espantosas. Una alucinación espantosa puede parecer una pesadilla y desencadenar en psicosis de drogas, es decir, que jamás será posible escapar por completo de esas pesadillas.
No hay riesgos de efectos colaterales físicos, pero los efectos psicológicos que causa pueden ser muy serios: podes volverte paranoico, crees que todos te persiguen o se ríen de vos. Como altera la mente, el ácido puede desencadenar trastornos mentales y tornarte deprimido, paranoico o incluso necesitar un tratamiento psiquiátrico
Tomar ácido puede provocar efectos muy desagradables a largo plazo: las recurrencias. Pueden presentarse días, semanas, meses e incluso años después del “viaje inicial”. En esos viajes podrías percibir una infinidad de cosas, por ejemplo mirarte al espejo y ver que tu rostro se derrite o notar que tu orina se convierte en sangre. Todo parecerá real, y creerás que es real.

Consejos: Como el ácido es impredecible hay que planificar cuidadosamente el consumo. Nunca tomes ácido por impulso sin pensarlo. Si estas deprimido/a, nervioso/a, ansioso/a, disgustado/a corres más riesgos de tener una pesadilla o un “mal viaje”. Una vez que estás en un “mal viaje” no podés salir de él. Calmate. No examines todo lo que hagas, preguntándote si es normal o no, de lo contrario iniciarás un camino hacia la paranoia. No tomes ácido con otra droga. No consumas ácido sin compañía. No sigas tomando más ácido una vez que ya lo has hecho, un poco más podría causarte consecuencias graves. No lo tomes si no estás tranquilo/a ni contento/a. No conduzcas ni manejes máquinas. No lo tomes si tenes que estar en estado normal dentro de las próximas 12 horas.

g) Éxtasis: MDMA se encuentra a media distancia entre los estimulantes puros y los alucinógenos psicodélicos. Por esto el éxtasis pertenece a la familia de los estimulantes psicodélicos.
Se describe como un empatigeno porque libera en el cerebro sustancias químicas que alteran el estado de ánimo, como la serotonina y la dopamina, y causa sensaciones de amor y amistad. No es un alucinógeno y jamás podrá producir alucinaciones.
Una pastilla de éxtasis puede estar “cortada” con otras impurezas, como comprimidos antiparasitarios para perros o talco. También se puede adulterar con otras drogas como ketamina, anfetaminas o elegalina (se usa para tratar el mal de Parkinson), esto ocasiona efectos colaterales inesperados.
No se puede hablar de una sobredosis de éxtasis a partir de una determinada cantidad, sino que el riesgo viene dado por el hecho de no saber qué contiene en realidad cada pastilla de supuesto éxtasis y de la distinta reacción de cada persona a la sustancia.

Efectos: hace que el cerebro produzca más serotonina, una sustancia que afecta el estado de ánimo, y dopamina, que actúa como supresora del dolor e induce a la relajación. La primera sensación es un estado de ligereza física y mental similar a un escalofrío prolongado, y desaparece al cabo de media o una hora para volver esporádicamente pero cada vez con menos intensidad. El estado posterior a éste puede definirse de múltiples maneras: empatía, aumento en la comunicación abierta. Sensación interior de calma, liberación de miedos y tensiones, libertad de movimientos, claridad de pensamiento, ligeros cambios en la percepción visual, mejora de oído y tacto. Se incrementa el nivel de energía, hay deseos de saltar y bailar. Elimina la sensación de cansancio físico y combina momentos de estimulación y relajación.
También el corazón late más fuerte, tenés nauseas o vómitos. Podés tener demasiada estimulación, ponerte nervioso y tener pánico. Los músculos de tus piernas y brazos se vuelven rígidos, la mandíbula se tensa y podés rechinar los dientes.
Al saltar o bailar durante horas te acaloras demasiado, pierdes sales con el sudor y quedas extenuado. Si te deshidratas podes sufrir un golpe de calor. Puedes perder la memoria repentinamente. Podes sufrir falta de coordinación. A medida que se disipan los efectos te sientes sin vida y tu ánimo se derrumba. Puedes sentir pánico, depresión y paranoia.

Consejos: Ante una pastilla que no conocemos mejor toma media, y esperar a saber cual es su intensidad antes de decidir si tomar o no la otra mitad. La mayoría de las muertes registradas por consumo de éxtasis ocurren porque la píldora no era “pura” o por no poder contrarrestar de forma adecuada el acaloramiento sufrido por el consumidor. Lo conveniente es tomar agua pausadamente, sorbo a sorbo y tomándose más tiempo.
No usar gorras ni sombreros, si tenés calor sacate alguna prenda y descansa en un sitio fresco. Nunca tomes otra píldora. Si el cuerpo no tiene tiempo para limpiarse de los efectos de la droga, estos se aceleran y son incontrolables. Nunca mezcles éxtasis con otras drogas, especialmente con alcohol.

h) Disolventes: pegamentos y colas a base de disolventes, solventes, pinturas, quitamanchas, esmaltes para uñas, quitaesmaltes, líquido corrector, gases presentes en aerosoles, sprays para el pelo, gasolina de mecheros, líquidos para encendedores de cigarrillo, insecticidas, extintores de incendios, Nitratos (conocidos como Poppers).
Son sustancias químicas tóxicas y volátiles utilizadas a través de inhalación por la nariz o aspiración por la boca con el fin de producir depresión y/o estimulación del sistema nervioso, causando alteración de la percepción neuro-sensorial, con distorsión de los sentidos, afectando las funciones cerebrales y generando trastornos de la personalidad y conducta.
Los consumidores se intoxican más rápidamente con disolventes que con alcohol, porque la sustancia entra al flujo sanguíneo de los pulmones en vez de al estómago.

Efectos: provoca una sensación de euforia y todo parece irreal. El ritmo cardiaco y la respiración se aceleran de golpe, provocando aturdimiento y mareo. Dificultades para ponerse de pie y caminar. Algunos se sienten felices y ríen incontrolablemente, a partir de ese momento seguir inhalando puede provocar alucinaciones desagradables. También es común la sensación de ser invencibles. Según la cantidad que se consuma puede ocasionar diferentes grados de daño neuronal, respiratorio, sanguíneo, renal, hepático. Puede causar daño permanente e irreversible, o causar muerte súbita debido a arritmias cardiacas.
La adrenalina liberada al inhalar disolventes puede volverte hiperactivo, con el peligro de hacer un esfuerzo excesivo, y ese esfuerzo adicional puede provocar un ataque cardiaco. También podés sufrir alucinaciones y escapar de visiones aterradoras o creer que podés hacer cosas imposibles.
Puede provocar ataques de pánico, perdida de conocimiento y si se producen quemaduras se debe acudir a los servicios de urgencias inmediatamente.
Otros efectos secundarios son: sarpullidos en la nariz y en la boca, resaca, pérdida de peso, temblores, insuficiencia hepática y renal. Pérdida de memoria, cambios de humor, depresión.

Consejos: Nunca cubrirse la cabeza con la bolsa de plástico que a veces se utiliza para inhalar. Nunca rociar el aerosol directamente a la boca, puede congelar la garganta y los conductos de aire, provocando un paro respiratorio muriendo al cabo de unos minutos.
No causan dependencia física, pero sí psicológica, quienes los consumen en forma frecuente o intensa sienten que no pueden enfrentar la vida sin rodearse de las emanaciones de los disolventes. La frecuencia es importante, incluso una vez por semana es mucho. Evita las calles con mucho tráfico, las terrazas, los ríos, las vías del tren. No realices demasiados esfuerzos físicos.

i) Heroína: se obtiene a partir del procesamiento del opio. Es una droga depresora, es un “analgésico narcótico”, aletarga la mente y el cuerpo y calma el dolor.
La heroína inyectada alcanza al cerebro en 15-30 segundos. Retarda el sistema nervioso, el corazón late más lentamente, la respiración se hace más lenta y superficial, llevando así menos oxígeno y baja la tensión arterial. Se puede consumir por inhalación, fumado o inyección, siendo la vía intravenosa la más habitual.

Efectos: Euforia, todo dolor físico o mental desaparece. Las dosis altas provocan estados de trance, el consumidor se pierde en su mundo interior y no puede ni quiere comunicarse con nadie. Luego de la euforia sigue una sensación apacible y cálida, con una visión optimista de la vida.
Otros efectos pueden llegar a ser posibles por sobredosis, donde la respiración se torna lenta y al inspirar tan superficialmente el cuerpo no puede obtener el oxígeno necesario y podes sufrir un paro respiratorio. La heroína es altamente adictiva, los consumidores desarrollan dependencia física y psicológica. Los síntomas de la abstinencia de la heroína son fuertes: ataques de pánico, incapacidad de dormir, náuseas, diarreas, sudores, escalofríos, espasmos estomacales, calambres.

Consejos: No mezclar heroína con otras drogas. Si te pinchás una arteria cuando te estás inyectando detén el flujo sanguíneo aplicando presión firme sobre la herida, sosteniendo el brazo lo más alto posible. Acudir rápidamente al servicio de urgencias. Estar siempre acompañado/a por si se llega a la pérdida de conocimiento.

j) Ketamina: Se utiliza en medicina y veterinaria. Es un anestésico disociativo, produce la sensación de que la muerte esta separada del cuerpo. Se emplea como tranquilizante para caballos.

Efectos: euforia inicial similar a la cocaína. Bajón veloz de aproximadamente 3 horas. El cuerpo se entumece y se paraliza. Pueden presentarse náuseas y vómitos. Falta de coordinación. Sensación de ingravidez y de estar separado del cuerpo. Pueden producirse alucinaciones. Las extremidades parecen estirarse y encogerse. Los rostros se ven distorsionados. Las alucinaciones parecen no terminar nunca y se puede terminar teniendo la sensación de estar cerca de la muerte. En dosis altas el cuerpo queda prácticamente anulado y acontece un viaje psicodélico muy fuerte que varía según las personas. Se pierde la noción de uno mismo, algunas personas se ven fuera de su cuerpo. Puede llegar a sufrir un vacío de memoria y no ser consciente de sus actos. El sujeto no reacciona ante las heridas, como si estuviera anestesiado.

Consejos: Empezar consumiendo dosis muy bajas al experimentar con nuevas drogas. Informarse sobre la calidad y los efectos del producto. Atención a las dosis, las líneas deben ser muy pequeñas. Una sobredosis puede suponer la pérdida total de conciencia o un estado de coma. El uso más adecuado para la Ketamina es en un contexto tranquilo y donde otra persona se mantenga sobrio para que pueda actuar en caso de imprevistos. Evitar todo tipo de mezclas (alcohol, cocaína, éxtasis, etc.)

k) Poppers: son nitritos de alquilo de acción rápida. Se comercializa en inhaladores. Se inhalan directamente de la botella o de un paño previamente embebido con la droga.

Efectos: Son estimulantes pero la euforia dura poco tiempo. Los efectos son instantáneos pero sumamente fuertes: intenso flujo de energía y sensación de euforia inicial, dado que el corazón comienza a latir más rápido. Aturdimiento después de la euforia inicial, pues la tensión arterial disminuye. Esto ocasiona mareos, pérdida de equilibrio o desmayos. Pérdida de la inhibición sexual o incitación sexual.

l) Tabaco: es uno de los estimulantes vegetales conocidos más poderosos. Su principio activo es la nicotina.

Efectos: muy rápidos y eso hace que el fumar sea muy difícil de resistir. Dependencia física y psicológica, y el consumo intenso y prolongado del tabaco acaba provocando más muertes a causa de enfermedades coronarias y de cáncer de pulmón que cualquier otra droga. Cuando la nicotina llega al cerebro la cabeza parece dar vueltas y causa la sensación de estar estimulado y alerta. Hace latir el corazón más rápidamente, por lo tanto en el cuerpo circula más cantidad de sangre por minuto. Los consumidores dicen que se sienten dispuestos y activos. Reduce la tensión muscular. Sensación de relajación y de alivio de tensiones.

m) Tranquilizantes: son drogas depresoras, retardan y embotan el sistema nervioso central. Primum, Rivotril, Rohypnol, Akineton, Alplax, Neurozepan, Lexatin, Trapax, Lexotanil, Valium son algunos de los nombres de pastillas tranquilizantes.

Efectos: acción analgésica, mejora el rendimiento e inducen un estado de relajamiento muscular y somnolencia. Producen desinhibición, mostrándose el usuario locuaz, excitable o agresivo. Reducen el ritmo cardiaco, baja la tensión arterial, pueden volver superficial y lenta la respiración. Causa somnolencias y hace que el consumidor se sienta muy atontado, completamente ajeno a toda ansiedad y tensión, ebrio, desinhibido y sociable. Cambios de humor repentino, paranoia, resaca, depresión, fatiga crónica.

Consejos: La mezcla con alcohol puede conducir a una sobredosis. Si no podés evitar la mezcla con alcohol, tomá mucha agua para limpiar tu cuerpo. No la mezcles con cocaína. Si mezclas pastillas con cocaína aumentas el riesgo de dañar tu corazón. Tomar muchas pastillas de golpe te deja con demasiada locura. Tratá de no tomar más de dos. Las pastillas bajan los reflejos y la capacidad de atención. Si necesitás estar despierto/a no tomés pastillas. Es mejor estar en un lugar tranquilo. Evita ponerte en situaciones que terminen en peleas y violencia.

Recmendaciones para UDIs (Usuarios de drogas inyectables):

  • No compartir las jeringas.
  • Si no te queda otra alternativa que usar una jeringa que ya fue usada desinfectala de la siguiente manera:

    a) Cargá la jeringa por la aguja con lavandina y agitala bien por lo menos 35 segundos.

    b) Hacé esto dos veces. Sacá bien la lavandina y enjuagá la jeringa con agua fría y limpia.

    c) No tires la jeringa y la aguja en cualquier lado. Descartala encapuchada en un envase duro como una lata de gaseosa o cerveza


Bibliografía:

  • “Intercambiando: ideas para la reforma de la política de droga”, agosto 2004.
  • Askagintza: “Drogas al desnudo”, 2001
  • Goltzman, Paula: “Intervenciones comunitarias en la prevención del sida entre usuarios de drogas: relato de una experiencia” en Ensayos y Experiencias, 2002
  • ONUSIDA; Naciones Unidas: Oficina contra la Droga y el Delito: “Prevención del Abuso de Drogas y del VIH/SIDA en los Países del Cono Sur”, 2002.
  • Rossi, Diana: “Uso de drogas el sentido de la intervención”, en Análisis, publicación sobre problemas asociados con el uso de drogas, 1998.
  • Rossi, Diana; Touzé, Graciela: “Prevención del SIDA en consumidores de drogas”
  • Touzé, Graciela; Rossi, Diana: “SIDA y sociedad”. Ed. Espacio, Buenos Aires, 1997.


ONGs:

Teléfonos de organizaciones basadas en la Reducción del Daño:

 

* Capacitación realizada en la FBAS a cargo de Srta. Nancy López, en marzo del 2005 para Promotores de Salud.