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Reducción de daños
La pandemia del SIDA y su vinculación
con el uso de drogas han actualizado y resignificado distintas posiciones
que existen desde antigua data. Tales posturas se expresan por un
lado, en una política cuya prioridad es la disminución
del uso de drogas y, por otro lado, la prioridad se centra en la
disminución de las consecuencias negativas de dicho uso.
Se estructuran así dos corrientes: la abstencionista y la
de reducción del daño.
Corriente abstencionista:
El discurso preventivo del SIDA se orienta hacia
la abstención de aquellas conductas consideradas de riesgo.
Así, para la transmisión sexual, las recomendaciones
oscilan entre la castidad y la pareja estable monogámica,
y para la transmisión sanguínea ligada a los usuarios
de drogas inyectables (UDIs) el mensaje es la suspensión
de consumo.
Esta corriente se enraíza en forma directa con la reacción
antiliberal del siglo pasado y con el prohibicionismo.
La Reducción del daño:
También llamada reducción de los
riesgos o minimización de los daños, aquí el
discurso preventivo se centra en recomendar el uso del preservativo
y el empleo exclusivamente personal (no compartido) de los equipos
de inyección.
La reducción del riesgo es una política social relativamente
nueva con respecto a las drogas, aunque existieron antecedentes:
En 1935, el Dr. Kolb, criticaba la legislación vigente y
sostenía que “a nivel orgánico, para el adicto a opiáceos
el mantenimiento en el vicio resulta incomparablemente inferior
en lesividad al hecho de atravesar síndromes abstinenciales”.
La reducción del daño se orienta a disminuir la morbilidad
y mortalidad, prevenir enfermedades transmisibles, favorecer la
accesibilidad a los servicios asistenciales y mejorar la calidad
de vida de los usuarios de drogas. No pretende la abstinencia del
consumo de drogas, sino que trata de reducir las consecuencias que
éstas provocan, admitiendo la dificultad que muchas personas
presentan para suspender el consumo. No procuran reemplazar los
servicios dirigidos a la abstinencia sino que son un complemento
indispensable.
La reducción del daño involucra una amplia variedad
de intervenciones. Puede incluir el cambio de las sanciones legales
asociadas al uso de drogas, puede mejorar la accesibilidad de los
usuarios de drogas a los servicios de tratamiento, puede tender
a cambios en la conducta de los usuarios de drogas a través
de la educación, puede también dirigirse a modificar
la percepción social acerca de las drogas y de los usuarios
de las mismas.
Aunque en la mayoría de los países los programas de
reducción de daños se han desarrollado prioritariamente
en torno al consumo de drogas inyectables, su campo de acción
es más amplio y su metodología es aplicable a cualquier
tipo de usuarios de droga y a diversos tipos de daños.
La evaluación de los Programas de Reducción de Daños
indica que no han producido los efectos negativos que algunos presagiaban.
La bibliografía internacional concluye que los programas
de intercambio de jeringas reducen la transmisión del VIH,
sin promover un aumento en el consumo de drogas. Tampoco aumentan
el número de jeringas abandonadas en la vía pública.
Los Programas de Reducción de Daños constituyen una
alternativa eficaz para prevenir la infección y transmisión
del VIH, así como del Virus de la Hepatitis B y C, además
de ser en sí mismos un modelo de acercamiento y tratamiento
de los problemas ocasionados por el uso de drogas.
Supuestos:
- A los consumidores de drogas se los describe como personas
que descuidan y desentienden su salud. Sin embargo esta población
tiene una gran preocupación acerca de su potencial exposición
al VIH, así como una actitud de cooperación en la
recolección de información que les ayude a evitar
la infección.
- Existe un prejuicio que supone la continuidad de la práctica
de compartir agujas y jeringas para el consumo de drogas, aún
si se le facilita el acceso a ellas y su distribución.
Luego de numerosas investigaciones, donde por ejemplo las jeringas
eran de venta libre en las farmacias francesas, el 95% de los
entrevistados manifiestan no compartirlas. El incriminar la posesión
de jeringas y su escasa circulación en el mercado contribuyen
a fomentar las prácticas de compartirlas.
- La creencia que sostiene que los programas de reducción
del daño estimulan el consumo de drogas al actuar como
una suerte de justificación de dicho consumo. No hay evidencias
que los programas de sustitución alejen a los consumidores
de los programas de recuperación (supresión del
consumo). En lugar de alejarlos, las medidas de reducción
del daño se constituyeron en efectivos instrumentos de
motivación para el ingreso al tratamiento.
Políticas de control del SIDA y las drogas
en Argentina:
El marco jurídico vigente en materia
de estupefacientes en Argentina (ley 23.737) penaliza su tenencia
aún en el caso del consumo personal. Dicha ley prevé
la pena privativa de la libertad así como medidas de seguridad
educativas y curativas. Quien fuera detenido por tenencia de drogas,
aunque éstas fueran para propio consumo, deberá optar
entre la cárcel o el tratamiento.
Esto opera como un obstáculo para el acceso espontáneo
de la población afectada a los servicios sanitarios, ya que
temen ser identificados.
Al tratarse de una población en su mayoría no nucleada
socialmente (desvinculada de ámbitos escolares, laborales,
deportivos, etc.) su vía preferencial e información
son los medios masivos de comunicación. Estos medios centran
el contenido del mensaje respecto de los abusadores de drogas en
el abandono del consumo, y es necesario complementar este mensaje
con medidas concretas de reducción del riesgo de infección.
En la Argentina una de las principales barreras para ayudar a los
usuarios de drogas a cambiar sus conductas es el comportamiento
de muchos políticos, profesionales de la salud, miembros
del poder judicial y legisladores.
La Constitución Argentina reconoce en
forma expresa el derecho a la salud, a partir de la incorporación
del Pacto Internacional de Derechos, Económicos, Sociales
y Culturales, con la reforma de 1994. La política de reducción
de años se sustenta en esta norma constitucional. Por otra
parte, en nuestro país la Resolución 351/2000 de la
SEDRONAR recomienda al Ministerio de Salud de la Nación la
adopción de programas o medidas en esta perspectiva.
Drogas:
Las drogas son sustancias naturales o
artificiales que, introducidas en nuestro cuerpo por diferentes
medios, producen alteraciones físicas y/o psíquicas
en el sistema nervioso y/o en la percepción de la realidad.
Consumidor de drogas:
Esporádico: aquella
persona que la consume de forma ocasional.
Habitual: aquella persona que la consume de una
forma frecuente.
Abusivo: aquella persona que la consume de forma
no adecuada, agrediendo a la salud o conllevando niveles de dependencia.
Tolerancia:
Proceso en el cual una persona consumidora habitual
y/o abusiva de drogas se va a acostumbrando a sus consumos, llegando
a un momento en que precisa aumentar la dosis para conseguir los
mismos efectos.
Dependencia:
Situación en la que una persona, tras
haber desarrollado un consumo no adecuado de drogas, llega a no
controlar el consumo de las mismas, con consecuencias de nerviosismo,
ansiedad, depresión. Cuando deja de consumirlas surge el
fenómeno llamado síndrome de abstinencia. La dependencia
de una droga puede ser psíquica, física y/o funcional.
Efectos que producen las drogas:
En general producen tres efectos distintos en
el Sistema Nervioso:
1. Los estimulantes aceleran el organismo.
Las drogas con efectos estimulantes provocan una euforia inicial
(por ejemplo el tabaco causa una especie de mareo al comenzar a
fumar el primer cigarrillo del día, el primer efecto del
alcohol que ocurre unos 20 minutos después del primer trago).
Este efecto inicial produce un repentino estallido de energía
dentro tuyo, todo se acelera, sentís vértigo y mareo.
La euforia del éxtasis y las anfetaminas pueden generar gran
actividad: ganas de trabajar, de bailar sin parar.
2. Los depresores hacen que funciones más lentamente
e inducen a una sensación de adormecimiento pasivo.
Retardan el Sistema Nervioso Central. Esto puede producir una sensación
de bienestar, relajación y pérdida de inhibiciones.
3. Los alucinógenos (drogas psicodélicas)
alteran la forma de percibir el mundo exterior.
Tardan aproximadamente una hora en hacer efecto y alteran la forma
de percibir el mundo. Estas alteraciones pueden ser placenteras
o no, dependiendo de muchos factores que no podemos controlar.
No todas las drogas corresponden a exactamente
a una categoría determinada.
Información para usuarios de distintas drogas:
Lo mejor es
no consumir ningún tipo de drogas, pero si no querés
o no podés dejarla intenta que ese daño sea menor.
a) Cocaína: es un estimulante de acción
rápida, intensa y de corta duración. Tiene un elevado
potencial de dependencia psíquica y, también en menor
gado, puede generar dependencia física.
Efectos: provoca una sensación de euforia
y bienestar, el estrés y la ansiedad desaparecen, incrementa
el nivel de energía, todo lo que se dice parece acertado,
se pierden las inhibiciones. El costo de la euforia instantánea
es un abatimiento repentino y profundo. Muchos se ven tentados a
combatirla tomando más cocaína, y esto provoca otro
efecto inicial, pero el bajón siguiente es mucho más
profundo. No podrás conciliar el sueño y es posible
que te sientas deprimido e incluso paranoico. Luego de dormir es
probable que sigas cansado e irritable. Te puedes sentir amenazado
y con pánico.
Consejos: La cocaína se disuelve totalmente
en agua, lo que no se disuelve no es cocaína y te puede hacer
mucho daño. Si es mala conviene que no la consumas, si la
vas a consumir igual usa un filtro. Cuando se consume cocaína
te sentís desconfiado, perseguido y algo paranoico. Es mejor
estar en un lugar tranquilo y donde te sientas seguro/a. Si tomás
cocaína preparate para el bajón, el alcohol no lo
va a evitar, además el alcohol y la cocaína juntos
hacen más daños. Usar seguido cocaína te saca
las ganas de comer. Alimentate, la pérdida de peso puede
poner en riesgo tu salud. Como se vende adulterada, probá
un poco y fijate qué te provoca. Picala bien y hace rayas
finitas para romper las piedras que puedan tener. Para lastimar
menos la nariz (hemorragias y congestión), alterná
las fosas nasales y si vienen piedras, evitalas. Aspira un poco
de agua tibia para limpiar los restos que pueden quedar pegados.
No compartir el canuto, puede transmitir VIH y hepatitis B y C.
b) Pasta base: La pasta base
de cocaína (PBC) es la cocaína no tratada, que se
extrae de las hojas del arbusto de la coca —crece principalmente
en Bolivia, Colombia y Perú— a través de un proceso
de maceración y mezcla con solventes como parafina, bencina
y ácido sulfúrico. Como existen cerca de 250 variedades
de coca, las características de la PBC varían, según
la cantidad de alcaloide que contengan las hojas utilizadas.
Efectos: En la etapa de euforia: disminución
de inhibiciones, sensación de placer, éxtasis, disminución
del hambre, del sueño. Fatiga. Aumento de la presión
sanguínea, de la temperatura corporal y del ritmo respiratorio.
Luego viene sensación de angustia, depresión, tristeza,
indiferencia sexual, apatía. La persona comenzará
a consumir ininterrumpidamente cuando aún tiene dosis en
su sangre, para evitar estos efectos. Comienza una etapa de psicosis
y alucinaciones. También puede producir: pérdida de
peso, palidez, taquicardia, insomnio, náuseas, vómitos,
sequedad en la boca, hipertensión, dolor de cabeza, mareos.
Es una sustancia muy adictiva porque el bienestar que provoca es
muy breve, lo que se acompaña inmediatamente con una sensación
de angustia, y evitarla es el motivo para seguir consumiendo.
Consejos: No compartas las pipas ni las latas donde
fumas, los labios lastimados pueden ser una vía de transmisión
de VIH, la hepatitis B y C y de tuberculosis. Cubrí la punta
con bandas de goma, pedazos de cinta o papel, es menos probable
que te lastimes los labios. Deja enfriar tu pipa después
de usarla antes de fumar otra vez. Enjuagate la boca después
de haber fumado, así evitarás lastimaduras. Usar seguido
pasta base te saca las ganas de comer. Alimentate, la pérdida
de peso puede poner en riesgo tu salud. Usá preservativo
en todas las relaciones sexuales. Si tenés sexo oral protegete.
La boca lastimada aumenta el riesgo de transmisión de VIH
y hepatitis. Muchas personas que fuman pasta base tienen problemas
respiratorios. La vitamina C ayuda a curar las heridas y a prevenir
resfríos y problemas pulmonares. Toma jugo de naranja o cualquier
otro cítrico. Si tenés problema para respirar o toses
con sangre, trata de parar. Tendrías que consultar a tu medico.
c) Marihuana: proviene de una
planta denominada Cannabis sativa.
Efectos: Relaja, calma y algunas de las variedades más nuevas
también producen alucinaciones. Dependen de la personalidad
y estado de ánimo de la persona, de la frecuencia de su consumo,
del tiempo transcurrido desde la última dosis y de la reacción
del organismo. Puede provocar: sensación de relajación,
felicidad, tener ganas de conversar, perder inhibiciones, todo resulta
gracioso, tener ganas de comer mucho, agudizar los sentidos y algunos
experimentan alucinaciones. Con el uso repetido estas experiencias
van desapareciendo y quienes consumen habitualmente lo hacen para
relajarse y ser más sociables, sin producir cambios de ánimo.
Por lo general la droga potencia el estado de ánimo del consumidor.
Consejos: Tu capacidad de pensar se verá
afectada y sufrirás falta de coordinación. Puede causarte
deshidratación y resecarte la boca, los labios y la lengua,
esto se agrava si bebes alcohol. Mezclar marihuana con éxtasis
en peligroso, puede causarte una grave deshidratación. Los
efectos de la marihuana con otras drogas incluyen alucinaciones,
parálisis, ataques cardiacos y pérdida del conocimiento.
La marihuana no provoca dependencia física, el cuerpo no
lo necesita de manera imperiosa (como si ocurre con la heroína
o con el alcohol), sin embargo puede provocarte dependencia funcional,
terminas convenciéndote que no puedes hacer determinadas
cosas a menos que fumes marihuana. Quienes la consumen de manera
excesiva pueden padecer síntomas de abstinencia psicológicos,
se vuelven ansioso/as y paranoicos/as, y tienen dificultades para
conciliar el sueño
d) Anfetaminas: es una droga
sintética, es un poderoso estimulante que afecta al Sistema
Nervioso Central, quienes la consumen se sienten más alertas
y energéticos.
La anfetamina actúa como la adrenalina: eleva la tensión
arterial, hace latir con fuerza el corazón y aumenta la temperatura
corporal.
Produce una adicción psicológica y funcional. Sus
consumidores no se vuelven dependientes de inmediato, pero si la
consumen de manera habitual llegan a una etapa en la cual la necesitan
para “funcionar” en determinados ambientes y situaciones.
Se puede consumir por ingestión, inhalación, e inyección,
siendo esta última la más peligrosa por correr el
riesgo de padecer una sobredosis ya que nunca se puede saber la
potencia de la dosis.
Efectos: sensación de euforia, energético,
alerta y seguro de sí mismo. Todo parece acelerarse y ser
urgente. Quienes consumen creen poder hacer cosas que están
fuera de su capacidad. Se corre el riesgo de acaloramiento que puede
ser muy peligroso, sobre todo si se consume con alcohol o éxtasis,
corriendo altos riesgo de sufrir un ataque cardiaco.
Consejos: Quedate acompañada/o, al estar
con amigos/as es probable que tengas mejor estado de ánimo.
Reponer los líquidos eliminados. Beber sorbo a sorbo un vaso
de líquido cada media hora (no beber demasiada agua de golpe).
Lo más conveniente es tomar refrescos energéticos
para deportistas. No bebas alcohol. Refrescate con frecuencia. Salí
a tomar aire fresco, rociate la cara con agua, no uses gorros ni
sombreros.
e) Alcohol: Es una droga depresora,
aunque produce cierta exaltación inicial. Retarda las reacciones
(afectando la coordinación) y el funcionamiento del cerebro
(afectando la capacidad de pensamiento). Produce una ilusión
de estimulación porque deprime selectivamente los centros
del cerebro que controlan las inhibiciones. Así se eliminan
las inhibiciones y pueden originarse conductas descontroladas.
Efectos: En general la progresión emocional
de la persona puede ser:
1. Eliminación de preocupaciones o tensiones
2. Alegría
3. Pérdida de las inhibiciones
4. Depresión emocional
5. Irritación o agresión
6. Descoordinación o confusión
7. Angustia y llanto
8. Adormecimiento
9. Pérdida del conocimiento.
Los efectos pueden ser comportamientos agresivos, pérdida
de coordinación, visión doble, arrastrar las palabras
al hablar, el estar deprimido agudiza la depresión, en los
hombres puede alterar la potencia sexual, retarda los reflejos,
pérdida temporal de la memoria, desmayos, pérdida
de conocimiento.
f) LSD: es un ácido,
llamado también tripa, pepas, secantes, sellos, puntos.
En su forma pura el ácido consiste en cristales transparentes,
pero habitualmente se encuentra impregnado en pequeños cuadrados
de papel secante.
Efectos: es una droga semi-sintética, con
efectos alucinógenos psicodélicos. Es una droga que
altera la mente, afecta al cerebro provocando alucinaciones que
modifican la forma de percibir el mundo e intensifican las imágenes.
Por ejemplo la intensidad de la luz fluctúa, los sonidos
altos pasan a ser bajos y viceversa, los colores son más
vívidos, las texturas se perciben de manera diferente, las
imágenes cambian de forma, hay alucinaciones y se ven cosas
irreales, a veces son agradables, a veces espantosas. Una alucinación
espantosa puede parecer una pesadilla y desencadenar en psicosis
de drogas, es decir, que jamás será posible escapar
por completo de esas pesadillas.
No hay riesgos de efectos colaterales físicos, pero los efectos
psicológicos que causa pueden ser muy serios: podes volverte
paranoico, crees que todos te persiguen o se ríen de vos.
Como altera la mente, el ácido puede desencadenar trastornos
mentales y tornarte deprimido, paranoico o incluso necesitar un
tratamiento psiquiátrico
Tomar ácido puede provocar efectos muy desagradables a largo
plazo: las recurrencias. Pueden presentarse días, semanas,
meses e incluso años después del “viaje inicial”.
En esos viajes podrías percibir una infinidad de cosas, por
ejemplo mirarte al espejo y ver que tu rostro se derrite o notar
que tu orina se convierte en sangre. Todo parecerá real,
y creerás que es real.
Consejos: Como el ácido es impredecible
hay que planificar cuidadosamente el consumo. Nunca tomes ácido
por impulso sin pensarlo. Si estas deprimido/a, nervioso/a, ansioso/a,
disgustado/a corres más riesgos de tener una pesadilla o
un “mal viaje”. Una vez que estás en un “mal viaje” no podés
salir de él. Calmate. No examines todo lo que hagas, preguntándote
si es normal o no, de lo contrario iniciarás un camino hacia
la paranoia. No tomes ácido con otra droga. No consumas ácido
sin compañía. No sigas tomando más ácido
una vez que ya lo has hecho, un poco más podría causarte
consecuencias graves. No lo tomes si no estás tranquilo/a
ni contento/a. No conduzcas ni manejes máquinas. No lo tomes
si tenes que estar en estado normal dentro de las próximas
12 horas.
g) Éxtasis: MDMA se encuentra
a media distancia entre los estimulantes puros y los alucinógenos
psicodélicos. Por esto el éxtasis pertenece a la familia
de los estimulantes psicodélicos.
Se describe como un empatigeno porque libera en el cerebro sustancias
químicas que alteran el estado de ánimo, como la serotonina
y la dopamina, y causa sensaciones de amor y amistad. No es un alucinógeno
y jamás podrá producir alucinaciones.
Una pastilla de éxtasis puede estar “cortada” con otras impurezas,
como comprimidos antiparasitarios para perros o talco. También
se puede adulterar con otras drogas como ketamina, anfetaminas o
elegalina (se usa para tratar el mal de Parkinson), esto ocasiona
efectos colaterales inesperados.
No se puede hablar de una sobredosis de éxtasis a partir
de una determinada cantidad, sino que el riesgo viene dado por el
hecho de no saber qué contiene en realidad cada pastilla
de supuesto éxtasis y de la distinta reacción de cada
persona a la sustancia.
Efectos: hace que el cerebro produzca más
serotonina, una sustancia que afecta el estado de ánimo,
y dopamina, que actúa como supresora del dolor e induce a
la relajación. La primera sensación es un estado de
ligereza física y mental similar a un escalofrío prolongado,
y desaparece al cabo de media o una hora para volver esporádicamente
pero cada vez con menos intensidad. El estado posterior a éste
puede definirse de múltiples maneras: empatía, aumento
en la comunicación abierta. Sensación interior de
calma, liberación de miedos y tensiones, libertad de movimientos,
claridad de pensamiento, ligeros cambios en la percepción
visual, mejora de oído y tacto. Se incrementa el nivel de
energía, hay deseos de saltar y bailar. Elimina la sensación
de cansancio físico y combina momentos de estimulación
y relajación.
También el corazón late más fuerte, tenés
nauseas o vómitos. Podés tener demasiada estimulación,
ponerte nervioso y tener pánico. Los músculos de tus
piernas y brazos se vuelven rígidos, la mandíbula
se tensa y podés rechinar los dientes.
Al saltar o bailar durante horas te acaloras demasiado, pierdes
sales con el sudor y quedas extenuado. Si te deshidratas podes sufrir
un golpe de calor. Puedes perder la memoria repentinamente. Podes
sufrir falta de coordinación. A medida que se disipan los
efectos te sientes sin vida y tu ánimo se derrumba. Puedes
sentir pánico, depresión y paranoia.
Consejos: Ante una pastilla que no conocemos mejor
toma media, y esperar a saber cual es su intensidad antes de decidir
si tomar o no la otra mitad. La mayoría de las muertes registradas
por consumo de éxtasis ocurren porque la píldora no
era “pura” o por no poder contrarrestar de forma adecuada el acaloramiento
sufrido por el consumidor. Lo conveniente es tomar agua pausadamente,
sorbo a sorbo y tomándose más tiempo.
No usar gorras ni sombreros, si tenés calor sacate alguna
prenda y descansa en un sitio fresco. Nunca tomes otra píldora.
Si el cuerpo no tiene tiempo para limpiarse de los efectos de la
droga, estos se aceleran y son incontrolables. Nunca mezcles éxtasis
con otras drogas, especialmente con alcohol.
h) Disolventes: pegamentos y
colas a base de disolventes, solventes, pinturas, quitamanchas,
esmaltes para uñas, quitaesmaltes, líquido corrector,
gases presentes en aerosoles, sprays para el pelo, gasolina de mecheros,
líquidos para encendedores de cigarrillo, insecticidas, extintores
de incendios, Nitratos (conocidos como Poppers).
Son sustancias químicas tóxicas y volátiles
utilizadas a través de inhalación por la nariz o aspiración
por la boca con el fin de producir depresión y/o estimulación
del sistema nervioso, causando alteración de la percepción
neuro-sensorial, con distorsión de los sentidos, afectando
las funciones cerebrales y generando trastornos de la personalidad
y conducta.
Los consumidores se intoxican más rápidamente con
disolventes que con alcohol, porque la sustancia entra al flujo
sanguíneo de los pulmones en vez de al estómago.
Efectos: provoca una sensación de euforia
y todo parece irreal. El ritmo cardiaco y la respiración
se aceleran de golpe, provocando aturdimiento y mareo. Dificultades
para ponerse de pie y caminar. Algunos se sienten felices y ríen
incontrolablemente, a partir de ese momento seguir inhalando puede
provocar alucinaciones desagradables. También es común
la sensación de ser invencibles. Según la cantidad
que se consuma puede ocasionar diferentes grados de daño
neuronal, respiratorio, sanguíneo, renal, hepático.
Puede causar daño permanente e irreversible, o causar muerte
súbita debido a arritmias cardiacas.
La adrenalina liberada al inhalar disolventes puede volverte hiperactivo,
con el peligro de hacer un esfuerzo excesivo, y ese esfuerzo adicional
puede provocar un ataque cardiaco. También podés sufrir
alucinaciones y escapar de visiones aterradoras o creer que podés
hacer cosas imposibles.
Puede provocar ataques de pánico, perdida de conocimiento
y si se producen quemaduras se debe acudir a los servicios de urgencias
inmediatamente.
Otros efectos secundarios son: sarpullidos en la nariz y en la boca,
resaca, pérdida de peso, temblores, insuficiencia hepática
y renal. Pérdida de memoria, cambios de humor, depresión.
Consejos: Nunca cubrirse la cabeza con la bolsa
de plástico que a veces se utiliza para inhalar. Nunca rociar
el aerosol directamente a la boca, puede congelar la garganta y
los conductos de aire, provocando un paro respiratorio muriendo
al cabo de unos minutos.
No causan dependencia física, pero sí psicológica,
quienes los consumen en forma frecuente o intensa sienten que no
pueden enfrentar la vida sin rodearse de las emanaciones de los
disolventes. La frecuencia es importante, incluso una vez por semana
es mucho. Evita las calles con mucho tráfico, las terrazas,
los ríos, las vías del tren. No realices demasiados
esfuerzos físicos.
i) Heroína: se obtiene
a partir del procesamiento del opio. Es una droga depresora, es
un “analgésico narcótico”, aletarga la mente y el
cuerpo y calma el dolor.
La heroína inyectada alcanza al cerebro en 15-30 segundos.
Retarda el sistema nervioso, el corazón late más lentamente,
la respiración se hace más lenta y superficial, llevando
así menos oxígeno y baja la tensión arterial.
Se puede consumir por inhalación, fumado o inyección,
siendo la vía intravenosa la más habitual.
Efectos: Euforia, todo dolor físico o mental
desaparece. Las dosis altas provocan estados de trance, el consumidor
se pierde en su mundo interior y no puede ni quiere comunicarse
con nadie. Luego de la euforia sigue una sensación apacible
y cálida, con una visión optimista de la vida.
Otros efectos pueden llegar a ser posibles por sobredosis, donde
la respiración se torna lenta y al inspirar tan superficialmente
el cuerpo no puede obtener el oxígeno necesario y podes sufrir
un paro respiratorio. La heroína es altamente adictiva, los
consumidores desarrollan dependencia física y psicológica.
Los síntomas de la abstinencia de la heroína son fuertes:
ataques de pánico, incapacidad de dormir, náuseas,
diarreas, sudores, escalofríos, espasmos estomacales, calambres.
Consejos: No mezclar heroína con otras drogas.
Si te pinchás una arteria cuando te estás inyectando
detén el flujo sanguíneo aplicando presión
firme sobre la herida, sosteniendo el brazo lo más alto posible.
Acudir rápidamente al servicio de urgencias. Estar siempre
acompañado/a por si se llega a la pérdida de conocimiento.
j) Ketamina: Se utiliza en medicina
y veterinaria. Es un anestésico disociativo, produce la sensación
de que la muerte esta separada del cuerpo. Se emplea como tranquilizante
para caballos.
Efectos: euforia inicial similar a la cocaína.
Bajón veloz de aproximadamente 3 horas. El cuerpo se entumece
y se paraliza. Pueden presentarse náuseas y vómitos.
Falta de coordinación. Sensación de ingravidez y de
estar separado del cuerpo. Pueden producirse alucinaciones. Las
extremidades parecen estirarse y encogerse. Los rostros se ven distorsionados.
Las alucinaciones parecen no terminar nunca y se puede terminar
teniendo la sensación de estar cerca de la muerte. En dosis
altas el cuerpo queda prácticamente anulado y acontece un
viaje psicodélico muy fuerte que varía según
las personas. Se pierde la noción de uno mismo, algunas personas
se ven fuera de su cuerpo. Puede llegar a sufrir un vacío
de memoria y no ser consciente de sus actos. El sujeto no reacciona
ante las heridas, como si estuviera anestesiado.
Consejos: Empezar consumiendo dosis muy bajas al
experimentar con nuevas drogas. Informarse sobre la calidad y los
efectos del producto. Atención a las dosis, las líneas
deben ser muy pequeñas. Una sobredosis puede suponer la pérdida
total de conciencia o un estado de coma. El uso más adecuado
para la Ketamina es en un contexto tranquilo y donde otra persona
se mantenga sobrio para que pueda actuar en caso de imprevistos.
Evitar todo tipo de mezclas (alcohol, cocaína, éxtasis,
etc.)
k) Poppers: son nitritos de
alquilo de acción rápida. Se comercializa en inhaladores.
Se inhalan directamente de la botella o de un paño previamente
embebido con la droga.
Efectos: Son estimulantes pero la euforia dura
poco tiempo. Los efectos son instantáneos pero sumamente
fuertes: intenso flujo de energía y sensación de euforia
inicial, dado que el corazón comienza a latir más
rápido. Aturdimiento después de la euforia inicial,
pues la tensión arterial disminuye. Esto ocasiona mareos,
pérdida de equilibrio o desmayos. Pérdida de la inhibición
sexual o incitación sexual.
l) Tabaco: es uno de los estimulantes
vegetales conocidos más poderosos. Su principio activo es
la nicotina.
Efectos: muy rápidos y eso hace que el fumar
sea muy difícil de resistir. Dependencia física y
psicológica, y el consumo intenso y prolongado del tabaco
acaba provocando más muertes a causa de enfermedades coronarias
y de cáncer de pulmón que cualquier otra droga. Cuando
la nicotina llega al cerebro la cabeza parece dar vueltas y causa
la sensación de estar estimulado y alerta. Hace latir el
corazón más rápidamente, por lo tanto en el
cuerpo circula más cantidad de sangre por minuto. Los consumidores
dicen que se sienten dispuestos y activos. Reduce la tensión
muscular. Sensación de relajación y de alivio de tensiones.
m) Tranquilizantes: son drogas
depresoras, retardan y embotan el sistema nervioso central. Primum,
Rivotril, Rohypnol, Akineton, Alplax, Neurozepan, Lexatin, Trapax,
Lexotanil, Valium son algunos de los nombres de pastillas tranquilizantes.
Efectos: acción analgésica, mejora
el rendimiento e inducen un estado de relajamiento muscular y somnolencia.
Producen desinhibición, mostrándose el usuario locuaz,
excitable o agresivo. Reducen el ritmo cardiaco, baja la tensión
arterial, pueden volver superficial y lenta la respiración.
Causa somnolencias y hace que el consumidor se sienta muy atontado,
completamente ajeno a toda ansiedad y tensión, ebrio, desinhibido
y sociable. Cambios de humor repentino, paranoia, resaca, depresión,
fatiga crónica.
Consejos: La mezcla con alcohol puede conducir
a una sobredosis. Si no podés evitar la mezcla con alcohol,
tomá mucha agua para limpiar tu cuerpo. No la mezcles con
cocaína. Si mezclas pastillas con cocaína aumentas
el riesgo de dañar tu corazón. Tomar muchas pastillas
de golpe te deja con demasiada locura. Tratá de no tomar
más de dos. Las pastillas bajan los reflejos y la capacidad
de atención. Si necesitás estar despierto/a no tomés
pastillas. Es mejor estar en un lugar tranquilo. Evita ponerte en
situaciones que terminen en peleas y violencia.
Recmendaciones para UDIs (Usuarios de drogas inyectables):
- No compartir las jeringas.
- Si no te queda otra alternativa que usar una jeringa que ya
fue usada desinfectala de la siguiente manera:
a) Cargá la jeringa por la aguja con lavandina y agitala
bien por lo menos 35 segundos.
b) Hacé esto dos veces. Sacá bien la lavandina y
enjuagá la jeringa con agua fría y limpia.
c) No tires la jeringa y la aguja en cualquier lado. Descartala
encapuchada en un envase duro como una lata de gaseosa o cerveza
Bibliografía:
- “Intercambiando: ideas para la reforma de la política
de droga”, agosto 2004.
- Askagintza: “Drogas al desnudo”, 2001
- Goltzman, Paula: “Intervenciones comunitarias en la prevención
del sida entre usuarios de drogas: relato de una experiencia”
en Ensayos y Experiencias, 2002
- ONUSIDA; Naciones Unidas: Oficina contra la Droga y el Delito:
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