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impacto de estos trastornos en la calidad de vida compromete el éxito
del tratamiento. "La lipodistrofia cambia el
aspecto del paciente, lo que hace que se avergüence de su cuerpo
y que en muchas ocasiones sea reconocido como persona infectada por
el VIH. Por tanto, la lipodistrofia ha desplazado al sida como estigma
en los VIH+ y las consecuencias sobre la adherencia y la eficacia
del tratamiento pueden ser muy graves", ha señalado Peter
Reiss, director del Centro Nacional para la Evaluación del
Tratamiento del Sida, de la Universidad de Amsterdam, en Holanda,
en una ponencia sobre trastornos metabólicos en la XII Conferencia
de Retrovirus e Infecciones Oportunistas, en Boston (Estados Unidos).
Afecta a la mitad
"Al menos el 50 por ciento de los enfermos que han recibido
Targa ha desarrollado lipodistrofia y el 20 por
ciento de los casos se dan en pacientes que siguen regímenes
que cuentan con inhibidores de la proteasa (IP)",
ha añadido Reiss. Tanto los inhibidores de la transcriptasa
inversa análogos de nucleósidos (NRTI) como los IP
contribuyen a la patogénesis de la lipoatrofia, los cambios
lipídicos y la insulinorresistencia, mediante una acción
directa o indirecta. Sin embargo, no todos los IP y los NRTI inducen
la aparición de complicaciones metabólicas por igual.
"El mejor conocimiento de la patogénesis de este trastorno
permitirá desarrollar terapias que se asocien a una nula
o menor tasa de lipodistrofia.
Los recientes descubrimientos en torno a la importancia del cerebro
en la regulación neural y neuroendocrina de la distribución
de la masa corporal podrían ser una de las claves para entender
su origen".
Por otra parte, estudios in vitro han identificado distintos mecanismos
que podrían inducir la aparición de lipodistrofia
y lipoatrofia, como la inhibición de la diferenciación
de células grasas y la toxicidad mitocondrial. "No obstante,
todavía hay demasiadas incógnitas como para asegurar
cuáles son los factores que más peso tienen en su
patogénesis. Antes debemos responder a cuestiones básicas,
como por qué la mala distribución de la grasa no afecta
a todo el cuerpo por igual".
De hecho, el patrón de distribución de la grasa difiere
en virtud de los fármacos incluidos en el régimen.
"Los enfermos tratados solamente con NRTI presentan una mayor
pérdida de grasa en zonas periféricas y un aumento
de los niveles de triglicéridos", ha dicho Reiss.
De momento, la falta de un tratamiento específico para la
lipodistrofia centra las intervenciones en la modificación
de la Targa, cambios de hábitos dietéticos y un aumento
de la actividad física. Se recomienda que la ingesta de grasa
no supere el 30 por ciento de las calorías totales diarias
y la práctica de una actividad física continuada.
Síntomas "vergonzosos"
- Pómulos hundidos en el rostro.
- Aumento de grasa en la cara.
- Venas prominentes en las piernas.
- Pérdida de grasa en piernas y brazos.
- Pérdida de forma en las nalgas.
- Aumento de grasa en el abdomen: obesidad troncal o central.
- Aumento de los senos.
- Joroba de búfalo o cojín de grasa en la parte
inferior de la nuca.
- Lipomas.
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