07/02/2005 - El Día - La Plata
En el Hospital de Niños de La Plata, en
cuatro años disminuyó del 30,1% -porcentaje habitual
para los casos en los que no hubo tratamiento- al 6% cuando comenzó
a aplicarse el AZT en las embarazadas y el mismo medicamento, pero
en forma pediátrica, al bebé en los primeros seis
meses de vida.
Se ha logrado
un importante avance en la lucha contra el sida al disminuir el
llamado contagio vertical, que es el de madre a hijo en la gestación
y el parto. Los datos son contundentes. En el Hospital de Niños
de nuestra ciudad, en cuatro años disminuyó del 30,1%
-porcentaje habitual para los casos en los que no hubo tratamiento-
al 6% cuando comenzó a aplicarse el AZT en las embarazadas
y el mismo medicamento, pero en forma pediátrica, al bebé
en los primeros seis meses de vida. Y es el 6% porque todavía
son muchas las embarazadas que llegan sin controles previos, ni
testeo y por lo tanto ignoran su condición de Vih y desde
ya, sin tratamiento.
Los tratamientos actuales permiten aventurar sin pecar de demasiado
optimistas, que se puede llegar a erradicar el contagio vertical
madre a hijo, si existe un diagnóstico previo y con suficiente
antelación como para someter a la gestante a tratamiento.
La incidencia en este caso puede llegar al 1%, que en medicina equivale
decir al 100%, totalidad que nunca se toma en cuenta por la posibilidad
de imprevistos. Pero la barrera para arribar a esa cifra, una vez
más en lo que hace al sida, pasa por la prevención.
Las características que ha tomado el sida en nuestra región
en el último tiempo, favorecen la transmisión vertical.
Los especialistas lo sintetizan diciendo que es "cada vez más
femenino, más joven y más pobre". Los especialistas
del Hospital de Niños señalaban a este diario que
"nosotros percibimos falencias en el tratamiento de las gestantes.
Llegan sin serología ni control. El embarazo adolescente
y sus características tiene que ver con ésto".
Por lo tanto, es allí en donde hay que apuntar. Existe un
programa de testeo de embarazadas que logró llegar al 81%.
Pero son muchas las que llegan sin control que son, además,
la población de mayor riesgo dada las características
antes señaladas que tiene hoy el sida en la región.
Como en la desnutrición y otras enfermedades de fuerte perfil
social, la prevención debe partir de salir a buscar a las
embarazadas "casa por casa", aprovechando las estructuras
sociales preexistentes o las sanitarias del primer nivel, como los
centros de salud y también la red creada en La Plata a partir
de las promotoras sanitarias. Que sea la propia comunidad la que
se concientice en esa dirección y colabore en la erradicación
del sida en recién nacidos. En la extensa nota de ayer se
contaba la historia de una madre de Los Hornos que vivió
las dos alternativas. Llegar al parto desconociendo ser Vih, tener
familia y sufrir la pérdida de su hijo y tomando coraje,
inmediatamente volvió a quedar embarazada, hizo sus controles,
su tratamiento y el de su bebé y hoy goza a su hijo, que
ya pasó los dos años y es completamente sano. Este
milagro de la medicina, es posible. Hay que hacerlo comprender a
las mujeres seropositivas para que, si quedan embarazadas, sepan
que están dadas todas las condiciones para que su hijo sea
sano. Sólo debe controlarse y tomar medicación adecuada.
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