Cuando
la muerte es evitable
El Día Mundial de la Salud 2005 tiene tres objetivos: sensibilizar
sobre la muerte de madres y niños, hacer que se conozcan
mejor las soluciones que existen, y generar una corriente que promueva
la responsabilidad y la labor colectiva.
Este año, está dedicado a la salud materno-infantil,
con el objetivo de reducir las muertes infantiles y aquellas relacionadas
con el embarazo y el parto. La Organización Panamericana
de la Salud (OPS)* insta a los gobiernos, grupos privados, organizaciones
no gubernamentales, comunidades y particulares a que consideren
esta fecha como una oportunidad para reconocer que cada mujer tiene
derecho a un embarazo y un parto sin riesgos y que los niños
tienen derecho a vivir una vida sana, con el fin de comprometerse
a actuar de inmediato.
En los países en desarrollo, las complicaciones del embarazo
se encuentran entre las causas principales de muerte y discapacidad
en mujeres de entre 15 y 49 años. Se calcula que el 15% de
las mujeres gestantes están amenazadas por complicaciones
relacionadas con atención no calificada.
Para una mujer nacida en América Latina o el Caribe, las
probabilidades de morir por complicaciones del embarazo son 27 veces
mayores que para una mujer nacida en Estados Unidos.
La terrible paradoja es que la mayoría de las causas que
llevan a todas estas muertes son tratables y hasta prevenibles.
Reducir en dos terceras partes la tasa de mortalidad infantil y
reducir en tres cuartas partes la tasa de mortalidad materna son
dos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un compromiso de
los países del mundo para lograr que todas las personas tengan
una vida plena y saludable.
El problema es que en la mayor parte de América Latina y
el Caribe simplemente no se dispone de atención de salud
completa para todos. Muchas mujeres no aprenden prácticas
sencillas de salud, higiene y nutrición para ellas y sus
familias. No tienen acceso a métodos anticonceptivos modernos,
tales como condones o inyecciones. En los países en desarrollo,
las complicaciones del embarazo se encuentran entre las causas principales
de muerte y discapacidad de las mujeres de 15 a 49 años.
Sin embargo, la mayoría de estas complicaciones podrían
evitarse o tratarse fácilmente. A pesar de nuestros esfuerzos
actuales, está aumentando la disparidad entre lo que se puede
hacer para reducir la mortalidad materno-infantil y lo que se está
haciendo en la práctica.
Existen muchas intervenciones eficaces y económicas de prevención
y tratamiento que podrían ayudar a reducir la mortalidad
de los menores de 5 años, entre ellas la lactancia materna,
la terapia de rehidratación oral y la vacunación.
En los lugares en donde se dispone de atención de salud,
ésta no siempre es de calidad. En los 17 países de
América Latina y el Caribe en donde la mayoría de
los partos se realizan en centros de salud y hospitales, las tasas
de mortalidad siguen siendo demasiado elevadas. En zonas rurales
y pobres, la mayoría de las familias no reciben ningún
tipo de atención de salud a cargo de personas capacitadas,
ni durante el parto ni posteriormente. Aunque sabemos qué
hacer, no estamos avanzando lo suficiente para resolver el problema.
Todavía mueren demasiados niños y madres.
Más Información: Cada
madre y niño cuenta - Fuente: OPS
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