En el mundo heterosexual,
muchísimos bisexuales pasan de largo: parecen tan heteros
que para hablar del preservativo en la prevención del SIDA
tuvo que inventarse el discutido término "hombres que
tienen sexo con hombres" (HsH). Y entre lesbianas y homosexuales,
suelen también pasar inadvertidos.
Pero no solamente porque resulta más cómodo llevar
una vida "normal" (nadie te critica: no pareces nada "raro");
ni tampoco porque sea forzosamente conveniente mimetizarse con el
"ambiente" gay. Sino porque en ambos mundos la bisexualidad
todavía no es completamente aceptada, y, en algunos casos,
ni siquiera es tolerada.
Por supuesto, hay excepciones. Pero a juzgar por estudios como
el realizado durante los últimos dos años por investigadores
del Instituto Mexicano de Sexología, mucha gente todavía
piensa que las y los bisexuales son personas indefinidas, por decir
lo menos.
"Veletas", "infieles por naturaleza", incapaces
de comprometerse y "homosexuales no asumidos", son algunos
de los calificativos que reciben las personas a quienes les gustan
tanto los hombres como las mujeres.
Pero especialistas como Fritz Klein, Anthony Galarza, Cheryl Dobinson,
o los mexicanos Eduardo Anaya y Paulina Millán, consideran
que la bisexualidad es una orientación tan válida
como cualquier otra.
La bisexualidad no es un estado de indefinición
sobre si te atraen unos u otras, sino más bien la definición
de que te gustan ambos. Sin embargo, tampoco tiene que ser en la
misma medida (como se desprende de la lectura del grado 3 en la
escala de Kinsey). Puedes sentir mucha atracción por un sexo
y muy poco por el otro, mucho por los dos al mismo tiempo... o muy
poco por los dos en un momento determinado.
Según el Dr. Klein, autor del clásico The Bisexual
Option, la orientación sexual puede cambiar con el tiempo,
y no se limita al hecho de con quiénes te vas a la cama,
sino que tiene también otras dimensiones, que a veces no
concuerdan enre sí: con quién sueñas, quién
te hace sentir mariposas en el estómago, con quién
te gusta más socializar y qué estilo de vida llevas.
Este es uno de los asuntos que ha abordado el Grupo Opción
Bi (...). Herederas de otras iniciativas como el Taller Reflexivo
de Mujeres Bisexuales (Tremub, que se desprendió del Clóset
de Sor Juana en los noventa y publicó una revista llamada
Alter) y Caracol Red Mixta Bisexual, las personas que asisten a
sus reuniones (bisexuales, curiosos y parejas de bisexuales) discuten
temas como los siguientes:
¿Prefieres la monogamia para siempre, la "monogamia
serial" o el poliamor? ¿Necesitas relaciones simultáneas
con hombres y con mujeres al mismo tiempo, o durante un tiempo una
cosa y luego la otra? ¿Te gustan diferente alguien del género
femenino, alguien masculino o un transgénero? ¿Te
da lo mismo o te atrae la persona en sí misma y no su sexo?
¿Cómo te llevas con homosexuales, lesbianas y heterosexuales?
¿Participas en sus grupos? ¿Ser bisexual conlleva
el doble de oportunidades para ligar... o el doble de dificultades?
Hay otros grupos, como Bimex y Amigos Bisexuales, que tienen ligas
interesantes en Internet: pero no son solamente de reflexión,
sino también de ligue. Además, hay un grupo que se
llaman Iniciación Bisexual (dedicado a lo que su nombre indica);
y una iniciativa muy reciente es Chicas Bisexuales.
Sin embargo, por ahora Opción Bi es el único que
tiene reuniones regulares de discusión, cara a cara, para
bisexuales y sus parejas, amigos, aliados y curiosos. Su correo
electrónico es opcionbi@gruposyahoo.com
Mucha gente cree que la bisexualidad es solamente un estado transitorio
de la heterosexualidad hacia la homosexualidad, pero pocos saben
que el camino también se recorre al revés. A partir
de una muestra de 800 personas que se consideraban bisexuales a
sí mismas, Ron Fox documenta a principios de los noventa
que más de una tercera parte se identificaban a sí
mismas como gays o lesbianas antes de eso... |