¿ITSs entre mujeres?

 

Cuando hablamos de Infecciones de Transmisión Sexual (I.T.S.), nos referimos a varias afecciones diferentes entre sí, que comparten la característica de ser transmitidas en relaciones sexuales sin la adecuada protección. Lamentablemente existe un preconcepto erróneo y muy perjudicial, que lleva a muchas mujeres que sólo tenemos sexo con mujeres a creer que al no mantener relaciones sexuales con hombres, estamos de algún modo exentas de padecer una ITS. Sin embargo, estas infecciones no discriminan por color, por clase social ni por elección sexual, pudiendo afectar a mujeres heterosexuales, bisexuales o lesbianas indistintamente. Sabiendo entonces que podemos tener una ITS, nos encontramos con un segundo problema: muchas de nosotras no realizamos controles ginecológicos periódicos, sino que con suerte (y en el mejor de los casos) concurrimos a la consulta sólo ante la presencia de síntomas claros de enfermedad... Ahí viene lo importante, dentro de este conjunto de afecciones sexualmente transmisibles no todas presentan síntomas que podamos detectar, quiero decir que así como algunas las notamos por las molestias o incomodidades que nos generan, otras podemos tenerlas sin sentir malestar alguno. Sin embargo, tanto unas como otras, si no son tratadas y controladas pueden generar complicaciones que van desde el dolor o la cronificación hasta la infertilidad o el cáncer de útero.

¿Podemos evitarlas?

Saber que más allá del tipo de relación sexual que elijamos siempre estamos expuestas, puede ayudarnos a tomar las medidas necesarias para cuidarnos.
Por un lado, es fundamental elegir sexo seguro, tanto para protegerte como para proteger a tu compañer@. Usá en tus relaciones sexuales guantes para penetración con los dedos, barreras de látex que podés “fabricar" cortando un preservativo o un guante para sexo oral o tribadismo y preservativo si usás juguetes o tenés sexo con hombres.
Por otro, es importante que realices un control ginecológico una vez al año (cada 6 meses si sos seropositiva, ya que tenés una mayor vulnerabilidad a las infecciones por la alteración en el sistema de defensas), y que estés atenta ante la presencia de los siguientes síntomas:

? prurito en la zona genital
? dolor al orinar
? ampollas en la zona genital
? verrugas en zona genital y/o ano
? flujo anormal
? dolor vaginal
? ulceras genitales

Al ser un grupo tan amplio de afecciones, es difícil hablar del tratamiento. Algunas resuelven fácilmente con la medicación adecuada, otras carecen de tratamiento específico o requieren tratamientos prolongados sin seguridad de que resuelvan, lo que constituye sin duda un motivo más que relevante para tomar los recaudos necesarios y evitar la transmisión. Es importante que consultes con tu ginecólog@ la necesidad o no de tratar también a tu pareja.

Un breve resumen...

Dentro del gran número de infecciones que componen el grupo de las ITS, algunas de las más frecuentes son:

VIH/SIDA (virus de la inmunodeficiencia humana/Síndrome de inmunodeficiencia adquirida): que es un virus que se transmite a través de las relaciones sexuales sin protección, por contacto con sangre infectada, y en forma vertical de madre a hij@. El VIH no da síntomas específicos al infectarnos; puede ser que tengamos un cuadro de fiebre y malestar general que resuelve rápidamente sin complicaciones, por lo que es muy importante realizar periódicamente un análisis, que requiere sólo de una muestra de sangre y se realiza en forma gratuita en todos los hospitales.

Herpes genital: es una infección causada por un virus que se expresa por la aparición se ampollas pequeñas en la zona genital que evolucionan a ulceras dolorosas. Es una ITS de alta transmisión en las relaciones entre mujeres, que puede tratarse para que remita el cuadro, pero no se cura ya que aunque inactivo, el virus queda en el cuerpo y puede volver a aparecer. La transmisión se produce por contacto directo de una mucosa (genital u oral) con la zona de la lesión y se evita practicando sexo seguro. El diagnóstico se realiza fácilmente en la consulta ginecológica.

HPV (papiloma virus humano): también es un virus que produce lesiones verrugosas habitualmente indoloras en la zona genital y anal. Dentro de la familia de virus que llamamos HPV, algunos de ellos guardan relación directa con el cáncer cervical, por lo que es indispensable el control aún cuando no genere molestias. Se transmiten por el contacto directo con la lesión y tienen en general largo tiempo de incubación hasta que aparecen las verrugas. Junto con el herpes genital, son las ITS más frecuentemente transmitidas en las relaciones entre mujeres. La forma de prevenirla es como dijimos, utilizar barreras de látex en las relaciones sexuales.

Sífilis: Es una infección producida por una bacteria que se transmite mediante relaciones sexuales sin protección, y que puede pasar de madre a hijo en el embarazo. Aproximadamente tres semanas después de la infección aparece el primer estadio de la enfermedad, representado por una ulcera roja e indolora en la zona genital o el ano (puede ser también en la boca pero es más raro) que resuelve sola, incluso sin medicación. La infección entonces, prosigue a su fase secundaria, que puede desarrollarse dentro de los dos años siguientes y presenta lesiones dermatológicas en todo el cuerpo. Si no se trata, años después aparece un tercer estadio más complicado aún. Es importante el control porque ya que es una ITS fácilmente tratable y de no ser resuelta genera importantes complicaciones futuras y serios problemas en el embarazo. El diagnóstico es simple, sólo requiere una muestra de sangre para un análisis

Gonorrea: también es una infección bacteriana que se transmite muy fácilmente de persona a persona a través del sexo con penetración y del sexo oral. En la mujer puede provocar molestias al orinar, ardor y flujo abundante o ser totalmente asintomática. El diagnóstico es simple y se trata fácilmente con antibióticos.

Estas son algunas de las infecciones que se transmiten en las relaciones sexuales sin protección, saber que existen y que nadie está exento de ellas, nos pone definitivamente un paso adelante ya que sólo así podemos hacerles frente. Seamos conscientes de los daños y complicaciones que ocasionan, y tomemos entonces la responsabilidad de prevenirlas y controlarlas.


por Yanika Bollo

Agradecemos la información a LA FULANA - Centro Comunitario para Mujeres Lesbianas y Bisexuales