Uso correcto del lenguaje en el área del VIH-Sida para evitar la discriminación
 


Si no se toman los correctivos necesarios para frenar su avance, la pandemia del VIH/Sida puede acabar con la raza humana en los próximos 20 años, enfatizaré en el tema de niños con sida porque de verdad que es alarmante la cantidad de bebés, niños y jóvenes que viven con la enfermedad en el mundo, 2 millones 600 mil según las últimas cifras suministradas por la ONU. Recuerde que es en el hogar donde comienza la educación...

La educación sexual, arma infalible contra el VIH/Sida en niños y adolescentes...

Recientemente la Asociación Nacional de Maestros (National PTS) publicó un documento en el que subraya la importancia que tiene la educación sexual a temprana edad para prevenir el contagio del VIH/Sida.

Manifestaron que la propagación del virus del sida puede y debe ser detenida mediante la educación.

El padre de familia tiene la responsabilidad, aseguró dicha asociación, de mantenerse informado de cómo se contrae el virus, además de las medidas de prevención, y principalmente lo que es el sida.

Una vez así, a pesar de que los padres no pueden controlar la vida sexual de sus hijos, si pueden estar capacitados para educarlos. Lo más probable es que en algún momento de sus vidas, los niños y adolescentes ya hayan escuchado hablar sobre el tema, y es probable que estén temerosos o confundidos y en el peor de los casos, cuenten con información errónea e ideas equivocadas que los hacen pensar que nunca les tocará a ellos. Por lo que los padres tienen que ofrecerles información correcta, a la vez de compartir puntos de vista y escalas de valores.

A pesar de que a muchos padres se les dificulta tocar el tema de la muerte, drogas y sexo con sus hijos, el hablar sobre el virus VIH surgirá de manera espontánea y natural, y de esta forma permitirá abrir una brecha que durante muchos años ha estado vetada en la sociedad y, sobre todo, ofrecerá una oportunidad para protegerlos y ayudarlos a mantenerse al margen de la enfermedad.

Averigüe qué es lo que sus hijos adolescentes y niños creen saber sobre el VIH/Sida, para una vez así poder aclarar y despejar ideas equívocas. Dígales a sus hijos que se ha comprobado que el contacto casual, incluso con una persona con VIH no representa ningún riesgo. Tampoco es posible adquirir el VIH de un familiar que tenga VIH por el simple contacto cotidiano o casual.

Sabía usted que?... siete de cada 10 adolescentes mujeres entre 13 y 19 años de edad tienen relaciones sexuales con regularidad, al igual que 8 de cada 10 jóvenes hombres. El 4% del total de las personas diagnosticadas con sida son adolescentes y jóvenes. La mayoría de los jóvenes contrajeron el virus cuando eran adolescentes.

Estas figuras muestran un 400% de aumento en los últimos 2 años
En 1993 una encuesta hecha por "Gallup Poll" y llevada a cabo por la Sociedad Americana de Cáncer, determinó que un 96% de los adolescentes encuestados pensaban que la educación sobre el sida era tan importante o inclusive más importante que otras materias de la escuela. Un 92% de los padres pensaba exactamente lo mismo. Evite mostrarse sorprendido con lo que le puedan decir los adolescentes al hablar sobre el Virus de Inmunodeficiencia Humana o del Sida. No conteste con regaños o cuentos que asustan. Esto puede hacer que el joven pierda el interés y no quiera continuar la comunicación con usted. Que no se nos olviden estas cifras...

De acuerdo con el informe de diciembre de 2005 de la Onusida, Programa Conjunto de las Naciones Unidas para la lucha contra el VIH y el Sida, en el mundo viven actualmente más de 44 millones de personas con el VIH o el Sida. El 95% de ellas se encuentran en países en vías de desarrollo. Desde 1980 hasta la fecha han fallecido más de 22 millones de personas a causa del sida. Sólo en el 2001, 800 mil niños contrajeron el VIH y más de 13 millones de ellos han quedado huérfanos a causa del sida...

Uso correcto en el área del VIH/Sida, evitar la discriminación...

Los medios de comunicación han desempeñado y juegan un rol fundamental en la manera de informar sobre el VIH y el Sida. No obstante, tanto los medios como otros grupos y la propia población siguen empleando algunos términos que pueden dar lugar a interpretaciones erróneas en cuanto al VIH/Sida o discriminatorias para aquellos que viven con el VIH/Sida.

A través de su campaña global, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están hablando del estigma y la discriminación, ofrecen información y presentan informes sobre diferentes, entonces cómo debemos referirnos a la enfermedad?...

Utilizar: infección por el VIH o VIH/Sida.
No utilizar: el término sida cuando se quiere hablar de VIH.

El sida engloba una gama de condiciones que se dan cuando el sistema inmunológico del organismo se ve gravemente dañado debido a la infección por el VIH. La condición de "seropositivo" al VIH (término médico) no implica forzosamente que se tenga sida, ni que la enfermedad se vaya a desarrollar.

No utilizar: virus del Sida ni virus del VIH.

El virus del sida no existe, sólo existe el VIH, es decir, el Virus de Inmunodeficiencia Humana, que puede causar el sida.

Utilizar: persona que vive con el VIH o personas que viven con el VIH/Sida.
No utilizar: víctima del sida.

Gracias a los nuevos tratamientos se puede mejorar el estado de salud de las personas que viven con el VIH/Sida. Muchas de ellas consideran que esta frase implica que son incapaces de llevar las riendas de su propia vida.

No utilizar: portador/a del sida.

Esta frase estigmatiza y es sumamente ofensiva para muchas personas que viven con el VIH/Sida. Además, es incorrecta porque el verdadero agente es el VIH. El sida no se contrae. También puede dar la impresión de que podemos protegernos eligiendo un compañero o compañera sexual en función de su apariencia o evitando aquellos que sabemos que tienen sida.

No utilizar: seropositivo/a o sidiático/a sidoso/a.

Tras diversas interrelaciones con personas que viven con VIH/Sida, los términos seropositivo, sidiático/sidoso tienen una connotación discriminatoria. La condición de "seropositivo" al VIH (término médico) no implica forzosamente que se tenga sida, ni que la enfermedad se vaya a desarrollar.

Utilizar: persona que vive con el VIH/Sida.
No utilizar: sida totalmente declarado.

Esta frase implica que existe el sida parcialmente declarado, lo que es erróneo. Una persona sólo tiene sida cuanto presenta alguna de las enfermedades que lo definen.

Utilizar: comunidades afectadas o comportamientos de alto riesgo (prácticas sexuales no seguras, agujas compartidas).
No utilizar: grupo de alto riesgo.

Esta frase implica que pertenecer a un grupo determinado es el factor decisivo de la transmisión del VIH cuando, en realidad, se trata de un determinado comportamiento. Esta frase puede dar lugar a una falsa impresión de seguridad a quienes no se identifican con el grupo de alto riesgo. La propagación del VIH no obedece a grupos sino a comportamientos de alto riesgo, como las prácticas sexuales no seguras o las agujas compartidas.

Utilizar: transmisión hospitalaria del VIH, niños con VIH/Sida o personas que viven con el VIH/Sida.
No utilizar: víctimas inocentes.

Esta frase, que se suele utilizar para calificar a niños que viven con el VIH/Sida o personas que han contraído la infección por transmisión hospitalaria del VIH, es decir, la transmisión ligada a actos médicos, conlleva la idea errónea de que quienes contrajeron la infección por otras vías de transmisión son culpables de algo y, en cierta medida, merecen ese castigo. Esta frase propicia la discriminación y debe evitarse a toda costa.

Utilizar: persona que vive con el VIH o persona que vive con el sida.
No utilizar: paciente de sida o sidiático/sidoso.

Utilizar esta frase únicamente en el contexto del relato para describir a alguien que tiene sida y que está en un establecimiento médico. La mayoría de las veces, una persona que vive con el VIH/Sida no es un paciente.

Utilizar: huérfanos y demás niños vulnerables a causa del VIH/Sida.
No utilizar: huérfanos del sida.

Todos los niños pueden verse afectados por el sida. La vida suele ser muy difícil para los niños que han perdido a uno o a los dos progenitores, pero también para aquellos que tienen que asumir responsabilidades suplementarias o que no pueden disfrutar de su infancia porque los miembros de su familia se ven incapacitados por el VIH o el sida.

Utilizar: trabajador/a del sexo.
No utilizar: prostituto/a o prostituto/a callejero/a.

El término prostituto/a es peyorativo y no traduce el hecho de que se trata de un trabajo y no de un estilo de vida. Lo mismo se aplica a prostituto/a callejera que no se refiere al aspecto de empleo del/la trabajador/a del sexo y, por lo tanto, también es una frase peyorativa e incorrecta.

Utilizar: sangre, semen, fluidos vaginales, leche materna.
No utilizar: fluidos corporales.

La confusión acerca de los fluidos corporales que pueden transmitir el VIH suele causar temor y dar lugar a ideas erróneas acerca del VIH, lo que sigue siendo motivo de discriminación de quienes viven con el VIH/Sida. Explicar siempre qué fluidos corporales contienen una concentración suficiente de VIH como para intervenir en la transmisión del mismo. El VIH no se transmite por fluidos corporales tales como la saliva, el sudor, las lágrimas o la orina.

Utilizar: persona que se inyecta drogas o consumidor/a de drogas por vía intravenosa.
No utilizar: yonki, drogata o drogadicto/a.

El consumo de drogas por vía intravenosa es sólo una parte de la vida de las personas en cuestión. Estos términos traducen una imagen estereotipada que es inexacta.

Utilizar: responder a la epidemia del VIH/Sida, reducir / evitar el estigma y la discriminación.
No utilizar: combate o guerra contra el VIH/Sida, el estigma y la discriminación.

En muchos casos, estas frases son mal interpretadas como si se tratara de una guerra contra quienes viven con VIH/Sida. Además, conllevan connotaciones de juicio y acrecientan el estigma y la discriminación.
Espero que reflexionemos sobre este tema nada trillado cuando se trata del futuro de nuestros hijos.

Por Lorena Cañas
CORREO DEL CARONÍ, Columnistas Ciudad Guayana
23/02/2005