| Casi imposible es evitar que los chicos
pasen horas frente a la computadora navegando. Esto, sumado a la popularización
de la red de redes hace que se enfrenten algunos peligros más
allá de la aparición de un virus.
Según la empresa de seguridad informática Panda,
una de las principales virtudes de Internet es su pluralidad. Es
decir que el web todos los usuarios y todos los contenidos tienen
espacio, lo que “enriquece a Internet y lo que, al mismo tiempo,
la hace potencialmente peligrosa para niños y adolescentes”.
Sin lugar a dudas, Internet conlleva importantes beneficios para
la formación infantil y juvenil, ya que estamos hablando
de la mayor recopilación del saber humano que jamás
haya existido.
Por eso no parece una medida acertada restringir completamente
el acceso a la red, pero sí sería conveniente una
regulación de los contenidos o de los sitios a los que niños
y adolescentes pueden acceder.
Es que no todos los usuarios hacen un buen uso de la red y con
más frecuencia aparecen noticias acerca de pornografía
infantil o de abusos sexuales a menores contactados en la web. Aquí,
en la Argentina, con facilidad podría sumársele a
esos problemas el de los secuestros, por ejemplo.
Asimismo, el otro conocido problema desde el nacimiento de Internet
se relaciona con el contenido de las páginas, inadecuado
en muchas oportunidades para la edad de los navegantes.
Es decir, “la actual situación de Internet permite que un
niño pueda acceder a páginas con cualquier tipo de
temática, desde aquellas que indican como fabricar bombas
caseras, hasta otras que muestran todo tipo de aberraciones sexuales”,
indica Panda.
Los abusos
Como dato a destacar, 9 de cada 10 niños de edades comprendidas
entre los 8 y los 16 años, vieron pornografía en Internet.
En la mayoría de los casos, el acceso a este tipo de contenidos
se dio a través de búsquedas en Internet sobre temas
que no tenían nada que ver.
Asimismo, según datos de un estudio gubernamental que cita
Panda, el 44% de los menores que navegan con regularidad se han
sentido acosados sexualmente en Internet en alguna ocasión,
y el 11% ha reconocido haber sido víctima de esta situación
en diversas ocasiones.
A veces, las ofensas pueden tomar la forma de insultos por parte
de otros internautas, o de correos no solicitados con contenidos
desagradables.
Si bien algunos gobiernos del mundo trataron e regular los contenidos
que pueden estar en la red, el resultado fue nulo. Es así
que la principal responsabilidad recae sobre los padres.
Tarea complicada si se tiene en cuenta que muchos adultos no conocen
de las nuevas tecnologías. En otras palabras, ya no alcanza
con regular lo que los chicos pueden ver en la televisión
sino que también es necesario poner alguna traba en las conexiones
a Internet.
Medidas básicas
Por todo lo dicho, es fundamental que los adultos conozcan los peligros
de la red antes de permitir que sus hijos pasen hora tras hora delante
de la computadora.
Una medida básica para preservar la seguridad de los niños
en sus conexiones es contar con una suite de seguridad instalada
que lo proteja frente a posibles ataques por parte de virus e intrusos,
indica el informe elaborado por Panda.
Con esas medidas puede evitarse el robo de datos personales, tales
como nombres, direcciones, números de teléfono e,
incluso, datos bancarios que puedan ser utilizados para realizar
estafas.
Además de ello, es muy conveniente utilizar algún
sistema de control, que permiten a los padres restringir el acceso
de sus hijos a sitios con contenidos inapropiados, como pueden ser
aquellos relacionados con violencia y pornografía.
Asimismo, es necesario que los padres expliquen a sus hijos los
peligros que pueden acecharles durante sus conexiones.
CONSEJOS UTILES
Por último, Panda elaboró algunas reglas básicas
para preservar la seguridad de los chicos:
1- Marcar horarios y duración de las conexiones.
2- No proporcionar nunca datos personales a través de la
Red.
3- No aceptar material enviado por desconocidos, y no ejecutar ningún
archivo de procedencia dudosa.
4- No citarse con personas desconocidas.
5- No efectuar nunca compras online sin consultar antes a sus padres.
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