| Las
medidas preventivas para poner freno al aumento en las infecciones
por VIH están fracasando, de acuerdo con un editorial de
dos importantes médicos del VIH británicos, publicado
en la edición del 12 de febrero de The British Medical Journal.
De acuerdo con los cálculos actuales, 38 millones de personas
viven actualmente con VIH en todo el mundo, incluidos 2 millones
de niños. En 2003, hubo un récord de 4,8 millones
de personas que llegaron a infectase con el virus.
Ángela Robinson del Hospital Universitario de Londres y Brian
Gazzard del Hospital Chelsea y Westminster, argumentan que la razón
subyacente al incremento continuo es socioeconómica. “La
infección por VIH tiene sus raíces en la pobreza,
el desconocimiento y la falta de autonomía de la mujer”,
declaran estos investigadores.
Sin embargo, ellos también declaran que las actuales medidas
de prevención están fracasando en detener el aumento
de las nuevas infecciones.
Aunque la medida de prevención ideal sería una vacuna
del VIH eficaz, hasta ahora los ensayos han sido decepcionantes.
“Las esperanzas de un pronto avance no son altas”, advierten.
Igualmente, debido a su dificultad el desarrollo de microbicidas
para prevenir la transmisión del VIH ha sido tenaz. Esto
incluye ensayos con nonoxinol-9, que se ha descubierto que daña
el revestimiento de la vagina y no tiene efecto protector frente
a la transmisión del VIH.
Aunque varias alternativas están en proyecto, se requieren
de grandes ensayos para probar su eficacia.
“Otras medidas preventivas incluye la administración de un
agente único antirretroviral como profilaxis pre-exposición
en los encuentros sexuales de riesgo, pero preocupa de manera importante
que se generen virus resistentes”, advierten los investigadores.
“De momento, la mayoría de los esfuerzos en la prevención
están por tanto unidos a intentar cambiar el comportamiento”.
Los médicos citan a Tailandia y Uganda como regiones donde
el intento de cambiar el comportamiento ha coincidido con la caída
de la incidencia de nuevas infecciones. No obstante, ellos advierten
que esto no demuestra una relación causal, y puede ser una
“consecuencia natural del cambio epidémico”.
Los investigadores también advierten de que el mensaje “ABC”
(abstinencia, fidelidad y condón) que es popular entre el
gobierno estadounidense, puede que no sea eficaz en otras partes
del mundo. “Es necesario diseñar una serie de enfoques [sic]
ajustados a las tendencias la epidemia.”
En un comentario más positivo, los autores señalan
que el uso de los fármacos antirretrovirales en regiones
de recursos limitados se ha incrementado tras una reducción
en los costes gracias a la fabricación de genéricos
y a la presión política ejercida sobre las compañías
farmacéuticas”. Las altas tasas de adhesión y la baja
toxicidad han brindado esperanza a las personas infectadas en esas
áreas, así como el incremento en las pruebas del VIH,
que puede reducir la tasa de transmisión.
Aunque la epidemia en el Reino Unido es pequeña en comparación
con la catástrofe mundial, hubo un 20% de incremento en la
prevalencia del VIH en este país en 2003 y 2004 comparada
con 2002. Y esto incluye que se ha doblado el riesgo de transmisión
heterosexual, advierten los investigadores.
“Cada paciente recientemente diagnóstico por VIH gasta cada
año cerca de 12.000 libras esterlinas en los costes de atención
sanitaria”, calculan los investigadores. “El precio de por vida
de los cuidados de las 50.000 personas recientemente infectadas
en el Reino Unido… es [sic] de al menos 12.500 millones de libras
esterlinas.”
“Es fundamental priorizar la salud sexual con una inversión
considerable para evitar el continuo deterioro en los servicios,
el aumento de la transmisión del VIH, y las costosas consecuencias
para los contribuyentes”.
Referencia: Robinson AJ et al. Rising rates of HIV infection.
Br Med J 330: 320-321, 2005.
Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).
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