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sífilis es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria,
treponema pallidum, cuya principal vía de transmisión
es la sexual. La sintomatología se inicia con la aparición
de una lesión ulcerada no dolorosa en genitales llamada chancro,
a la que siguen manifestaciones sistémicas floridas y variadas,
siendo muy típica la aparición de lesiones cutáneas.
Una vez desaparecidos los síntomas se inicia una fase silente
de la enfermedad en la que no suele aparecer sintomatología
y que solo en el caso de no haber sido tratada da lugar a la aparición
de síntomas cardiovasculares y neurológicos tardíos.
El diagnostico se basa principalmente en la serologia (análisis
de sangre) y en la visualización al microscopio óptico
del treponema.
Un poco de historia
Uno de nuestros grandes humanistas, Gerolamo Fracastoro, quien
dio nombre a tan terrible enfermedad, que arrasó Europa durante
los siglos XV y XVI. Varias son las teorías acerca de su
origen; la más defendida culpa a Cristóbal Colon de
haberla importado del nuevo al viejo mundo.
La sífilis salpicó
a todas las clases sociales y pronto se consideró el gran
mal de los placeres carnales. La iglesia, en un alarde de bondad,
inventó un nuevo santo al que encomendarse: San Dionisio,
el patrono de los sifilíticos, al que rezaron papas como
Bonifacio VIII, Alejandro VI, Julio II o León X. Y puestos
a hacer outing, no podemos olvidarnos de nombres tan importantes
para la historia como Schubert, Baudelaire, Van Gogh, Gauguin, Nietzsche,
y Oscar Wilde, entre otros. ¿Genialidad infecciosa o genios
por si mismos?
Hasta la aparición de la penicilina en el año 1941
la sombra negra de la sífilis planeaba sobre las ciudades,
sembrando el pánico, marcando con estigmas inconfesables
que conducían a la muerte a los ávidos de sexo. En
los años cincuenta se inicia su verdadero declive, llegándose
a la casi erradicación de la misma en algunos países
a mediados de los ochenta.
Era actual: el resurgir
En el año 2000 comienzan a aparecer nuevos
datos estadísticos que ponen de manifiesto un aumento de
casos de sífilis tanto en Europa como en América;
el uso de Internet para encuentros sexuales esporádicos,
la inmunodepresión de los pacientes VIH positivos, la prostitucion,
el turismo sexual, el aumento de la practica del sexo oral gracias
a la aparición del viagra, junto con una relajación
en el uso del preservativo han sido determinantes en el incremento
en el numero de casos de sífilis. Por grupos de población,
el mayor número se detecta en el colectivo homosexual.
Las cifras hablan por si mismas: el Europa del Este países
como Rusia, Bulgaria, Estonia o Rumania han visto como las cifras
de infectados pasaban de 5-10 casos por cien mil habitantes en 1990
a 120-170 casos por cien mil habitantes en el año 2000.
De los casos de sífilis declarados en Noruega y Suecia entre
los años 98 y 02, el 65 y 45%, respectivamente, de estos
correspondían a varones homosexuales. Cifras similares se
daban en Alemania en la primera mitad del 2002, donde casi el 60%
de los casos se debían a varones homosexuales.
En Francia, las cifras son especialmente significativas; de la
casi erradicación a principios de los noventa hemos pasado
a la declaración de doscientos nuevos casos en el año
2001, que se duplicaron en el 2002, de los cuales el 96% eran hombres
y de ellos el 84% homosexuales, cifras que provocaron polémicas
declaraciones de expertos como el Dr. Michel Jainer, que afirmó
que era “una epidemia que en esencia afecta a homosexuales masculinos
y no amenaza al conjunto de la población” (Le Monde, 28 de
abril de 2004).
España ha sido el país europeo que mas ha crecido
en número de prostitutas, y eso ha permitido que el mayor
número de casos de sífilis responda principalmente
a este colectivo, a pesar que la incidencia entre varones homosexuales
también ha crecido debido a prácticas sexuales de
mayor riesgo, siguiendo la tendencia europea.
Con respecto al resto de los países de occidente, más
del 50% de los nuevos casos corresponden a varones homosexuales.
Cifras inquietantes se dan también en Estados Unidos, donde
ciudades como Los Ángeles y San Francisco han visto como
el número de casos entre varones homosexuales llegaba a triplicarse
en el 2003 con respecto a las cifras del 98.
En definitiva, la sífilis, como otras enfermedades de transmisión
sexual, puede prevenirse con el uso
del preservativo, y a pesar de lo alarmante de las cifras nos
queda la tranquilidad de que al menos existe n tratamiento eficaz,
aunque eso no debe relajarnos a la hora de extremar las medidas
de protección y precaución en relaciones esporádicas.
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